Sala Guirigai cumple 20 años: ¿puede el teatro rural convertirse en un gran escenario ibérico?
Sala Guirigai celebra dos décadas de actividad como uno de los espacios escénicos más singulares de Extremadura. Desde 2006, el recinto funciona en Los Santos de Maimona, municipio de poco más de 8.000 habitantes situado en la provincia de Badajoz. El proyecto nació cuando Teatro Guirigai trasladó allí su sede y abrió una sala estable para la creación, exhibición, formación y encuentro con el público. Veinte años después, el espacio mantiene una programación que conecta propuestas contemporáneas con la memoria, la realidad social y la vida cultural del entorno rural. ¿Cómo ha conseguido una sala situada lejos de las grandes capitales convertirse en un punto de referencia para artistas, estudiantes y espectadores de España y Portugal?
El proyecto está impulsado por el dramaturgo Agustín Iglesias y la productora y actriz Marta García-Arenal, dos nombres esenciales en la trayectoria de Teatro Guirigai. La sala ha sido, durante estas dos décadas, el principal lugar de creación de la compañía y un escenario permanente para recibir producciones de distintos puntos de la península ibérica. Su trabajo ha acercado al municipio espectáculos de teatro contemporáneo que habitualmente circulan por ciudades con una oferta cultural más amplia. Además, ha desarrollado propuestas ligadas a la memoria colectiva, la educación artística, la cooperación europea y el territorio transfronterizo. La Asociación de Directores de Escena reconoció esa labor con el Premio Adolfo Marsillach 2022, que destacó la capacidad de Guirigai para “impulsar y aglutinar tejido social y cultural” fuera de las grandes áreas urbanas.

Uno de los momentos centrales de la celebración será el estreno de El Romancero Gitano y otros deseos, la producción número 60 de Teatro Guirigai. La obra propone una versión escénica del emblemático poemario de Federico García Lorca y está escrita y dirigida por Agustín Iglesias. Magda García-Arenal, Raúl Rodríguez y Raquel Bravo integran el elenco de esta nueva producción. La trama sitúa a tres amigos durante la Nochevieja de 1930 y los lleva a explorar los romances lorquianos desde el juego, la confidencia y la emoción compartida. La pieza abrirá el II Ciclo de Teatro Contemporáneo, una programación que refuerza la apuesta de la sala por unir creación propia y propuestas invitadas.
El ciclo de otoño reunirá compañías y montajes procedentes de Madrid, Aragón, Asturias, Valencia y el País Vasco, además de dos formaciones portuguesas vinculadas al Circuito Ibérico. Entre los títulos anunciados figuran Leonor Vive, de Producciones Circulares; La Horla, de Pacific Producciones; y Saudade, de La Westia Producciones. También llegarán Amadeos(s), de Art Imagen; Dom Quixote de la Mancha, de Companhia Cegada; y una adaptación de La Celestina con Roberto Niscal. La cartelera contempla además Otelo, de Teatro del Norte; ¡Ni un día más!, de Utopía; y Llueve y hace sol en París, de Tranvía Teatro. La diversidad de títulos permitirá abordar desde la salud mental y la memoria hasta la ecología, la dignidad de las trabajadoras del mar, el terrorismo, el perdón y la sororidad.
El vigésimo aniversario coincide con la edición número 20 de la Campaña Escolar de Sala Guirigai. Esta línea de trabajo ha permitido que varias generaciones de niñas, niños y adolescentes de la comarca se acerquen al teatro como público y como herramienta educativa. La programación escolar incluirá La Mar, de Teatro de la Caixeta, junto con otros contenidos dirigidos al público infantil y juvenil. También recuperará ¡1, 2, 3 y 4! Alberti para niñas y niños curiosos, una propuesta basada en poemas de Rafael Alberti. El montaje, con las voces de Magda García-Arenal y Agustín Iglesias, se reestrenará el 25 de noviembre como parte de la celebración. ¿Qué cambia en una comunidad cuando el teatro forma parte de la experiencia educativa desde la infancia?
La relación entre cultura y ruralidad tendrá una presencia destacada durante los actos de aniversario. Del 20 al 22 de octubre, Sala Guirigai participará en el IX Foro Cultura y Ruralidades, que se desarrollará en Zafra. El proyecto fue escogido entre cientos de iniciativas establecidas en territorios fronterizos de Europa y será el único representante de la provincia de Badajoz en esa cita. Allí compartirá su experiencia de creación y programación en una zona próxima a Portugal, así como su trayectoria de cooperación cultural transfronteriza. La organización ha participado en iniciativas como Magic Net, Iberescena y el Circuito Ibérico, creado en 2015 y todavía activo.
Durante sus 20 años, Sala Guirigai también ha producido proyectos que recuperan relatos y memorias locales. Iniciativas como Historias del Barrio y Huellas de la Memoria han puesto el foco en testimonios, experiencias y voces del entorno. Un ejemplo es Amalia y el río, espectáculo construido a partir de la historia de una estraperlista de Olivenza durante la posguerra española. Con estas propuestas, el espacio reivindica que el teatro puede servir para entretener, pero también para escuchar, preservar la memoria y generar conversación. Veinte años después de abrir sus puertas, Sala Guirigai mantiene la idea con la que nació: hacer de las artes escénicas una herramienta de creación, encuentro y desarrollo cultural desde el medio rural extremeño, conectada a España, Portugal y Europa. ¿Será este aniversario una celebración del camino recorrido o el inicio de una nueva etapa para el teatro creado desde los pueblos?
