La sucursal Habana Oeste de Cimex promocionó la venta de artículos escolares de la marca M&G ante la cercanía del próximo curso en Cuba. La oferta incluye bolígrafos, calculadoras, reglas, correctores, libretas, colores, lápices, tijeras y pegamento, según la publicación comercial difundida en redes sociales. El anuncio ubica la venta en el complejo de Avenida 3.ª y 70, en Playa, identificado también con las etiquetas “Galería Parcela 70” y “Complejo Playa”. La promoción busca responder a una necesidad concreta de las familias, pero la moneda de pago abrió una discusión que va más allá de la compra de un simple cuaderno.
El punto que generó más reacciones fue que los productos se ofrecen en dólares estadounidenses, mientras gran parte de los trabajadores cubanos recibe sus ingresos en pesos cubanos. Un usuario resumió la contradicción con la frase: “Educación gratuita con gastos materiales en USD y salarios en CUP”. Otros comentarios cuestionaron cuánto puede costar preparar a un niño para regresar a las aulas cuando artículos básicos deben adquirirse en una moneda que no todos tienen disponible. ¿Puede una familia con ingresos exclusivamente en pesos cubrir una lista escolar completa en esas condiciones? La pregunta se vuelve más urgente cuando se trata de varios hijos o de hogares que también deben asumir gastos de transporte, alimentación y uniformes.
La publicación de Cimex llega en un contexto de fuerte presión sobre el presupuesto doméstico y de dificultades para encontrar productos básicos en la red comercial. Aunque el anuncio presenta una variedad de materiales, no detalla en el texto visible los precios de cada artículo, las cantidades disponibles ni si existe alguna alternativa de pago en moneda nacional. Esa falta de información impide calcular con precisión cuánto tendría que desembolsar una familia para completar los útiles de un estudiante. También deja abierta otra interrogante: ¿la venta en dólares amplía el acceso a productos que no se encuentran fácilmente o termina creando una barrera adicional para quienes dependen del salario estatal?
El debate no se limita a Cimex ni a una sola tienda, porque la preparación del curso escolar suele revelar las diferencias entre los ingresos de los hogares. En teoría, que una empresa ofrezca bolígrafos, reglas o calculadoras puede parecer una solución práctica, especialmente cuando existe escasez en otros canales de venta. Sin embargo, el beneficio depende de que los padres puedan convertir sus ingresos en la moneda exigida y encontrar los productos a precios razonables. La expresión “pronto llegará el inicio del curso escolar y necesitarás materiales para la escuela” funciona como promoción comercial, pero también recuerda la presión que enfrentan las familias cuando la fecha de regreso a clases se acerca.
Hasta ahora, la información pública disponible confirma la promoción y las críticas de los usuarios, pero no permite afirmar cuál es el precio total de la oferta ni si Cimex modificará las condiciones de venta. Tampoco se ha publicado una explicación oficial sobre por qué esos artículos se comercializan en dólares o sobre la posibilidad de adquirirlos mediante otros mecanismos. ¿Deberían los materiales escolares esenciales tener un tratamiento diferente al de otros productos importados? El caso vuelve a poner sobre la mesa el costo real de una educación que puede ser gratuita en las aulas, pero que exige gastos familiares cada vez más difíciles de asumir fuera de ellas.
