La noche del lunes 29 de junio, los familiares de Skarlent Rodríguez confirmaron la peor noticia: ella y su novio, José Castro, fueron hallados sin vida entre los escombros del edificio donde vivían. La modelo venezolana de 23 años, quien ostentaba el título de Miss Grand Orlando 2025, residía en Catia La Mar, estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos del 24 de junio. Tras días de angustiosa búsqueda, los cuerpos de la joven y su pareja fueron localizados, sumándose a la creciente lista de víctimas que ya supera las 1.700 personas fallecidas.
Según la información difundida por la prensa y confirmada por los familiares, la pareja fue hallada en una misma posición: abrazada, «uno al lado del otro hasta el final». Esta imagen ha generado una ola de conmoción en redes sociales, simbolizando el amor de la pareja en medio de la catástrofe. El gesto de haber permanecido juntos durante el colapso del edificio ha sido comparado con el de otra pareja que, de manera similar, fue encontrada abrazada bajo los escombros en la misma zona. La historia de Skarlent y José se ha convertido en un símbolo del amor y la pérdida en medio de la tragedia.

La familia de Skarlent confirmó el deceso y abrió una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe para cubrir los gastos funerarios. En el mensaje, los familiares detallan que la tragedia también acabó con la vida del padre, la abuela, un tío y una tía de José Castro, multiplicando el dolor de la familia. La meta de la colecta es de aproximadamente 22 mil dólares, y en menos de 24 horas ya había superado los 15 mil dólares en donaciones, reflejando la solidaridad de la comunidad ante la magnitud de la pérdida.
El doble terremoto en Venezuela ha dejado una profunda huella en La Guaira, donde cientos de edificios colapsaron y barrios enteros quedaron sepultados. Testimonios de residentes describen la zona como un escenario de guerra, mientras los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros. El colapso de estructuras como el emblemático Urbanismo Hugo Chávez ha evidenciado el grave deterioro de las construcciones, que no pudieron soportar la intensidad de los sismos. La historia de Skarlent y José, abrazados hasta el final, es un recordatorio de la fragilidad de la vida y la fuerza del amor en medio del dolor
