presidente de corea

Corea del Sur comprometió un paquete de ayuda no letal por USD 100 millones para Ucrania, con el objetivo de apoyar al país europeo frente a la escalada de ataques rusos y al impacto humanitario de la guerra. La decisión fue comunicada en el contexto de la cumbre de la OTAN en Ankara, donde Seúl también avanzó en conversaciones para fortalecer su cooperación con la Alianza Atlántica.
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Según lo difundido por medios internacionales hasta este 8 de julio de 2026, el paquete aún no tiene componentes completamente definidos, aunque el gobierno surcoreano aclaró que no incluirá armamento letal. Un alto funcionario de Seúl indicó que los detalles siguen bajo estudio, pero reiteró que el país mantendrá su línea de apoyo sin enviar armas de combate a Kiev.
En la imagen aparece una madre con su hija en brazos en medio de la destrucción de edificios tras los ataques rusos en Kiev.

La medida llega en un momento especialmente duro para Ucrania, tras una nueva oleada de ataques rusos que dejó decenas de muertos y heridos, con Kiev como uno de los principales blancos. La nueva ofensiva elevó la presión sobre los aliados de Ucrania para ampliar la asistencia, tanto en el plano humanitario como en el de capacidades logísticas y de defensa no ofensiva.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, y el ministro de Exteriores surcoreano, Cho Hyun.

La relación entre Corea del Sur y Ucrania ya venía estrechándose desde 2023, cuando Seúl anunció un paquete de asistencia mucho mayor, valorado en USD 2.300 millones, que incluía ayuda humanitaria y préstamos concesionales de largo plazo. Ahora, con este nuevo anuncio, Corea del Sur refuerza su papel como socio externo relevante, aunque sin cruzar su límite de no proporcionar armas letales.

Hasta este 8 de julio de 2026, la cobertura internacional en medios como DW, Reuters, Swissinfo y KBS coincide en que la ayuda surcoreana representa un gesto importante de respaldo a Ucrania en medio de la escalada rusa. También se interpreta como una muestra de que Seúl busca combinar solidaridad con Kiev y prudencia estratégica en un conflicto que sigue deteriorando la seguridad europea.