Taiwán lleva sus templos a Europa: ¿puede el folclor convertirse en diplomacia cultural?

La cultura tradicional de los templos taiwaneses llegará por primera vez a Europa con una gira que tendrá paradas en las ciudades polacas de Łódź y Opole. La iniciativa, denominada “Día de Taiwán”, reunirá música Beiguan, danza contemporánea, artes populares, figuras divinas de gran formato y una muestra de gastronomía y productos de la isla. Las actividades se celebrarán el 11 de septiembre en Łódź y el 12 de septiembre en Opole, bajo la coordinación de la Asociación Cultural Nacional de Taiwán. El programa busca presentar una imagen de Taiwán vinculada con su creación artística propia, su diversidad cultural y su identidad democrática. ¿Cómo reaccionará el público europeo ante una tradición de templos que combina espiritualidad, percusión, color y performance callejero?

La actuación en Łódź contará con el grupo de artes folclóricas Lei Sheng y con Taipei Gong Le Xuan, una agrupación especializada en música tradicional Beiguan. Según los organizadores, el objetivo es “transformar las calles polacas en el frente de un templo taiwanés”, llevando a plazas urbanas europeas sonidos y símbolos habituales en festividades religiosas de la isla. La música Beiguan utiliza instrumentos de viento, percusión y formas teatrales tradicionales que han acompañado celebraciones, procesiones y actividades comunitarias durante generaciones. A través de esa propuesta, el evento no se limita a exhibir piezas musicales, sino que recrea una atmósfera cultural donde los ritmos, los desfiles y las figuras rituales forman parte de una experiencia colectiva. La elección de espacios abiertos busca acercar las tradiciones al público sin las barreras de una sala de conciertos o un museo.

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La delegación trasladará desde Taiwán grandes figuras religiosas utilizadas en procesiones, además de instrumentos y elementos escénicos necesarios para las actuaciones. La logística de llevar estas piezas hasta Europa requirió un importante esfuerzo de transporte debido a su tamaño, peso y valor cultural. Entre los atractivos estarán las deidades gigantes que suelen participar en festividades locales y que representan una de las imágenes más reconocibles del arte popular de los templos taiwaneses. La presencia de estas figuras permite mostrar una dimensión visual que rara vez se ve fuera de Asia, especialmente en el continente europeo. ¿Qué ocurre cuando una tradición nacida en los barrios y templos de Taiwán se instala temporalmente en una plaza de Polonia?

El representante de Taiwán en Polonia, Liu Yung-chien, destacó que existe un creciente interés europeo por la creatividad y la identidad cultural taiwanesa. El diplomático mencionó como señales de esa curiosidad las exposiciones comerciales realizadas recientemente y las ediciones especiales dedicadas a Taiwán por medios de moda como Vogue Polonia. Liu sostuvo que este es un momento oportuno para mostrar al mundo la herencia propia de la isla y dejar atrás la idea de que su cultura es simplemente una prolongación de las tradiciones de China continental. La gira, en ese sentido, busca fortalecer el conocimiento del público polaco sobre una sociedad con expresiones locales, lenguas, creencias y formas artísticas particulares. La cultura se convierte así en una herramienta para explicar una identidad compleja sin recurrir únicamente al lenguaje de la política internacional.

El “Día de Taiwán” fue organizado por la Asociación Cultural Nacional de Taiwán, también identificada como NCAT, con el respaldo de representantes políticos y entidades culturales. La legisladora Lin Chu-yin participa en la promoción de una cooperación más amplia entre Taiwán y Polonia, que incluye posibles conexiones aéreas directas y vínculos tecnológicos. Por su parte, Lee Hou-ching, secretario general de la Asociación Cultural Nacional de Taiwán, destacó que ambos países comparten valores democráticos y experiencias históricas de resistencia frente al autoritarismo. Esos elementos, según los impulsores del proyecto, ofrecen una base para profundizar la relación bilateral mediante intercambios culturales y sociales. La presencia del folclor taiwanés en Polonia se plantea como un acercamiento entre dos sociedades que buscan conocerse más allá de los acuerdos económicos o diplomáticos convencionales.

La programación también tendrá un componente gastronómico y comercial. Más de diez vendedores presentarán alimentos y productos taiwaneses, entre ellos dumplings, té, té de burbujas y otras referencias de la cultura popular de la isla. Los organizadores compararon los dumplings taiwaneses con los pierogi, una preparación ampliamente conocida en Polonia, para tender un puente culinario entre ambas tradiciones. Esa conexión cotidiana puede facilitar que los visitantes se aproximen a una cultura distante a través de sabores, aromas y objetos familiares. El evento propone que la diplomacia cultural no ocurra solo en discursos oficiales, sino también en el intercambio directo que se produce frente a una mesa, una bebida o una actuación musical.

La segunda jornada, prevista para el 12 de septiembre en Opole, ampliará el cartel con la participación de MeimageDance, compañía fundada por la coreógrafa Ho Hsiao-mei, ganadora del Premio Nacional de las Artes de Taiwán. Después de Polonia, la agrupación tiene previstas actuaciones en Austria el 5 de septiembre y en Hungría los días 18 y 19 del mismo mes. Para la gira polaca, los artistas prepararon además un gesto dirigido a los anfitriones: adaptaron una canción popular de Polonia a la percusión tradicional taiwanesa. La combinación resume el espíritu del encuentro, que no busca solo exportar una tradición, sino crear un diálogo artístico entre dos culturas. ¿Podrá una melodía polaca tocada con instrumentos taiwaneses convertirse en el recuerdo más claro de un público que verá por primera vez la cultura de los templos de Taiwán?