Fernando Guardado, el locutor que condujo «Palmas y Cañas» durante 39 años, falleció en la madrugada de este martes 29 de septiembre en su residencia de La Habana, a los 79 años. La Televisión Cubana informó que, por decisión de su familia, sus restos serán cremados en una ceremonia íntima y transmitió sus condolencias a allegados y compañeros. El medio lo despidió como «una de sus voces más reconocibles», una descripción ligada a su larga presencia en la radio y en la pantalla. Para quienes lo escucharon cada semana, la noticia plantea una pregunta que va más allá de una trayectoria individual: ¿cómo se conserva la memoria de un programa cuando desaparece una de las voces con las que el público aprendió a identificarlo?

Guardado nació el 23 de julio de 1947 en Unión de Reyes, Matanzas, y su primer camino profesional no fue la locución. Estudió Historia y Geografía en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y trabajó después en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético, vinculada al INDER. Recordaba con orgullo haber enseñado a jóvenes que alcanzarían importantes resultados deportivos, entre ellos Alberto Juantorena, campeón olímpico y mundial. Su llegada al micrófono ocurrió por un imprevisto: mientras trabajaba como escritor en una emisora de Artemisa, un locutor se sintió mal durante una transmisión y el director le indicó: «Guardado, asume la locución». Según el relato difundido por la Televisión Cubana, aquel momento le permitió descubrir una vocación a la que dedicaría el resto de su carrera.

A partir de esa experiencia, Guardado trabajó en emisoras como CMBF Radio Musical Nacional, Radio Progreso, Cadena Habana y Radio Cordón de La Habana. Obtuvo su acreditación profesional como locutor y pasó por la evaluación de Manolo Ortega, una prueba ante la que, según recordaba, sintió un gran nerviosismo. Esa trayectoria radial ayuda a explicar la seguridad con la que llegó después a la televisión, sin reducir su vida profesional a un único programa. El nombre por el que más se le recuerda, sin embargo, es «Palmas y Cañas»: se incorporó en 1975 y permaneció en su conducción hasta 2014. Durante ese tiempo, su voz acompañó a un espacio que llevó el punto cubano, la décima y otras expresiones de la cultura campesina a hogares de distintas generaciones.

Qué ha sido de Fernando Guardado Carballo, el mítico presentador de “Palmas  y Cañas”? - Cuballama Noticias
Fernando Guardado, el mítico presentador de “Palmas y Cañas”. Tomado de internet.

La relación de Guardado con «Palmas y Cañas» adquiere otra dimensión al mirar la historia del programa. Su primera emisión fue el 19 de octubre de 1962, bajo la dirección de Antonio Vázquez Gallo, y desde entonces ha ofrecido un escenario a poetas improvisadores, músicos y agrupaciones vinculadas a las tradiciones rurales. En un recorrido por esa historia, Granma recordó las controversias de Justo Vega y Adolfo Alfonso, la presencia de Celina González y el trabajo de presentadores entre los que nombró expresamente a Fernando Guardado. El programa no ha dependido de una sola figura, pero sus conductores han ayudado a que el público reconozca como cercano un repertorio de voces, versos y sonidos. ¿Qué papel cumplen esos presentadores en la transmisión de una tradición que sigue buscando nuevas audiencias?

Tras dejar la conducción televisiva en 2014, Guardado continuó trabajando como locutor en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Entre los reconocimientos mencionados en la información de la Televisión Cubana figuran la distinción de Artista de Mérito del ICRT, la Medalla Antero Regalado de la ANAP y el Sello por los 65 años de la Televisión Cubana. Su muerte cierra una trayectoria extensa, pero «Palmas y Cañas» continúa en la programación, con otros artistas y presentadores a cargo de acercar la música campesina al público. Tal vez la conversación más útil que deja su partida no sea quién podrá sustituirlo, sino cómo dar espacio a nuevas voces sin perder el vínculo con las que hicieron reconocible el programa durante décadas.