¿Una plaza para mirar o para participar? Los mayores tomarán la palabra en la Plaza Vieja.

La Plaza Vieja de La Habana acogerá el viernes 2 de octubre, de 2:00 p. m. a 5:00 p. m., una nueva edición de Plaza Viva dedicada al protagonismo de las personas adultas mayores. El encuentro reunirá arte, música, actividades físicas, emprendimientos y servicios pensados para ese público. Lo organizan las direcciones de Asuntos Humanitarios y Gestión Cultural de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH). La propuesta no coloca a los mayores únicamente como espectadores: también presentarán su trabajo y participarán en las actividades. ¿Puede una plaza pública ayudar a cambiar la manera en que una ciudad escucha y reconoce a sus vecinos de más edad?

El programa anunciado incluye exposiciones artísticas y presentaciones escénicas y musicales. Habrá, además, actividades de entrenamiento físico protagonizadas por personas mayores. Una expoferia mostrará sus emprendimientos y su trabajo, junto con servicios dirigidos a este grupo de población. Los organizadores relacionan estas propuestas con la autonomía, la participación social y la posibilidad de mantener proyectos propios a lo largo de la vida. La información disponible describe las actividades previstas, pero no ofrece todavía un listado completo de artistas, emprendimientos o servicios que estarán presentes el viernes.

Plaza Viva será el cierre público de la Jornada de las Personas Adultas Mayores en el Centro Histórico, programada del 28 de septiembre al 2 de octubre. Durante esos días se han anunciado talleres, conversatorios, conciertos, poesía, concursos y espacios de intercambio. Entre las propuestas figuran un taller de bisutería artesanal para mayores, una charla sobre alimentación alternativa y un encuentro sobre envejecimiento, memoria y cerebro. La jornada también presta especial atención al papel de las mujeres en la historia y en la transmisión del patrimonio cultural de la ciudad. El encuentro en la Plaza Vieja reúne esa agenda en un espacio abierto, donde podrán coincidir participantes de las actividades y otros vecinos.

La iniciativa cuenta con apoyo de un proyecto de cooperación internacional para fortalecer el Programa de Atención Integral a las personas adultas mayores que desarrolla la OHCH. Su objetivo declarado es fomentar el envejecimiento saludable y la participación social en el territorio. Según el programa de la jornada, esta fase recibe financiación de Euskal Fondoa, la Asociación de Entidades Locales Vascas Cooperantes. La colaboración sitúa la actividad dentro de un trabajo más amplio que una feria de una tarde. No obstante, las fuentes consultadas no detallan cuánto cuesta esta edición de Plaza Viva ni cuántas personas se espera atender, por lo que esas cifras no deben suponerse.

Magda Resik, directora de Comunicación de la OHCH, describió Plaza Viva como «una de las experiencias más representativas» del trabajo sociocultural de la institución, con una participación importante de la comunidad residente. Su valoración pone el foco en quienes viven en el Centro Histórico, no solo en quienes lo visitan. En encuentros anteriores, la Plaza Vieja ya ha servido como escenario para proyectos culturales y ferias de emprendimientos. Esta edición cambia el centro de atención hacia los mayores y lo que pueden aportar con su experiencia, sus creaciones y sus iniciativas. La pregunta para sus organizadores va más allá de la convocatoria: ¿cómo se mantiene esa participación cuando termina la jornada?

El encuentro también enlaza con una idea presente en el trabajo de la Oficina del Historiador: cuidar el patrimonio material sin separar los edificios de la vida de quienes los habitan. La jornada ha incluido, por ejemplo, una conversación sobre Eusebio Leal y su legado en la conservación del patrimonio cubano. En la información sobre Plaza Viva se evoca igualmente al historiador de la ciudad, fallecido en 2020. Esa referencia adquiere un sentido concreto cuando una plaza restaurada se usa para que sus vecinos creen, compartan y sean visibles. Pero el valor social de la actividad no dependerá solo de su escenario: también importará que los mayores puedan acceder a ella y encontrar propuestas que respondan a sus intereses.

El horario confirmado es de 2:00 p. m. a 5:00 p. m. del viernes 2 de octubre en la Plaza Vieja. Al tratarse de una actividad aún por celebrarse, corresponde hablar de lo anunciado y no presentar como realizadas las actuaciones o la feria. Tampoco se ha especificado en las fuentes consultadas si habrá condiciones particulares de acceso o cambios de programa en caso de mal tiempo. Quienes planeen asistir pueden consultar las comunicaciones de la OHCH para conocer cualquier actualización. Entre tanto, Plaza Viva deja planteada una conversación que va más allá de una fecha: ¿qué espacios cotidianos ofrece La Habana para que las personas mayores sigan creando y decidiendo cómo participar en su comunidad?