Denuncian el robo de la moto de Néstor Jiménez tras un estreno: ¿qué se sabe de lo ocurrido en La Habana?
Una denuncia atribuida a la directora de casting Libia Batista Mora señala que el actor cubano Néstor Jiménez sufrió el robo de su motocicleta después de las celebraciones por el estreno de Neurótica anónima. La función estaba anunciada para el viernes 16 de octubre en el cine Yara de La Habana, según confirmó previamente la Agencia Cubana de Noticias. El encuentro incluía la participación de actores e integrantes del equipo técnico del largometraje. Sin embargo, la información sobre la sustracción procede del mensaje difundido en redes sociales y no de un parte policial recuperado durante esta consulta. Por eso, el estreno y la denuncia deben distinguirse: el primero tiene respaldo institucional, mientras las circunstancias del robo continúan sin esclarecerse públicamente.
Según el relato facilitado, Batista Mora compartió en Facebook la tristeza que provocó la noticia entre quienes participaban en la reunión posterior a la función. La directora de casting vinculó lo ocurrido con su preocupación por los robos y la inseguridad que afectan a la población. No obstante, su publicación original no pudo verificarse directamente en las fuentes oficiales consultadas. Tampoco se dispone de una declaración pública de Jiménez que describa cuándo advirtió la desaparición del vehículo o dónde lo había dejado. Esas limitaciones no invalidan la denuncia, pero impiden añadir detalles sobre el modo en que se produjo la sustracción.

Uno de los principales datos pendientes es el lugar exacto del hecho. Que el robo haya sido denunciado después del estreno no significa necesariamente que ocurriera dentro del recinto cinematográfico o en un estacionamiento vinculado al Yara. La información aportada tampoco identifica la marca, el modelo o las características de la motocicleta. No se conocen posibles sospechosos ni se ha confirmado aquí la presentación de una denuncia formal ante la policía. Hasta contar con una actualización verificable, no corresponde afirmar que el vehículo fue recuperado o que existe una investigación con resultados.
El episodio se hizo público en torno a una presentación importante para el recorrido nacional de Neurótica anónima. La ACN anunció que su llegada al Yara daría inicio al encuentro de la película con espectadores de otras partes del país. La agencia recogió que el propósito era que el público pudiera apreciarla en «salas y espacios de proyecciones comunitarios». Esa distribución busca extender la exhibición más allá de la función inicial en la capital. La denuncia sobre la moto alteró, según el testimonio difundido, el ambiente de una reunión que tenía como motivo la celebración del trabajo cinematográfico.
Dirigida por Jorge Perugorría, la película cuenta la historia de Iluminada, una acomodadora cuya vida cambia cuando deciden cerrar el cine donde trabaja por problemas estructurales. La protagonista enfrenta esa situación personal y laboral mientras intenta registrar, junto a sus compañeros, el proceso de cierre mediante un documental. Esa sinopsis fue difundida por la ACN como parte del anuncio del estreno comercial. El filme también ha recibido reconocimiento por el trabajo de su protagonista, Mirtha Ibarra, según informó Radio Reloj al reseñar su participación en el Festival Internacional Cine en las Montañas, en Colombia. Estos antecedentes ayudan a entender la importancia del encuentro para sus realizadores, sin convertir el argumento de la cinta en una explicación del incidente denunciado.
La proyección internacional del largometraje incluye su participación en el proceso de selección de los Premios Goya. La Academia de Cine española confirmó que Neurótica anónima figura entre los 19 títulos que optan al reconocimiento a Mejor Película Iberoamericana. Esa condición debe distinguirse de una nominación definitiva, que corresponde a otra fase del certamen. La noticia del estreno nacional coincidía, por tanto, con una etapa de visibilidad para la producción cubana. El interés por ese recorrido tampoco debe desplazar la necesidad de aclarar lo ocurrido con la propiedad del actor.
La información inicial sitúa la denuncia en un contexto de apagones y preocupaciones ciudadanas por la seguridad, pero no establece una relación directa entre ambos hechos. No hay datos que permitan afirmar que la falta de iluminación facilitó este robo ni que el vehículo estuviera en una zona afectada por un corte eléctrico. Tampoco un caso individual permite medir por sí solo la evolución de la delincuencia en una ciudad. La verificación pendiente pasa por conocer el testimonio directo de Jiménez, las actuaciones que se hayan realizado y cualquier novedad sobre la motocicleta. La pregunta inmediata sigue siendo concreta: ¿qué información puede ayudar a esclarecer la denuncia sin convertir las suposiciones en hechos?
