KFC

KFC presentó en España “La Salvajada”, una nueva oferta compuesta por menús con una gran cantidad de pollo a precio reducido. Para promocionarla, la cadena convirtió el propio nombre de la propuesta en el eje de una campaña basada en el absurdo y la interpretación literal. La idea parte de una situación sencilla: un cliente se acerca al mostrador y pide “una salvajada”. A partir de ese momento, el empleado responde como si hubiera recibido permiso para actuar de manera completamente descontrolada. Las piezas comenzaron a difundirse en medios digitales este martes 29 de septiembre de 2026.

KFC juega con el absurdo y la literalidad en ‘La Salvajada’, su nueva campaña creada por PS21

La campaña fue desarrollada por la agencia creativa PS21, responsable del concepto, el nombre de la oferta y la estrategia de lanzamiento. En los anuncios, el trabajador que ya había aparecido en campañas anteriores de KFC reacciona de forma exagerada ante la solicitud de los clientes. Una de las escenas muestra una acción relacionada con su vestuario; otra incluye un extintor utilizado de manera inesperada sobre una clienta, y una tercera termina con la destrucción de la pantalla de una caja registradora. Las situaciones son ficticias y están planteadas como recursos de humor visual.

El objetivo de la propuesta es vincular una promoción comercial con una idea fácil de recordar. En lugar de limitarse a mostrar el producto, KFC utiliza el significado coloquial de “salvajada” para crear una cadena de situaciones imposibles y sorprendentes. La marca busca llamar la atención en pocos segundos y trasladar al público una personalidad más atrevida dentro de su comunicación. PS21 explicó que el camino más directo para vender “La Salvajada” era hacer, precisamente, una “salvajada”, aunque la campaña pretende mantener el tono humorístico sin herir sensibilidades.

Los anuncios presentan varios formatos de la oferta, con una cantidad abundante de pollo y un precio reducido. La información publicada por medios especializados sitúa la promoción dentro de una estrategia orientada a reforzar la comunicación en los puntos de venta y estimular los pedidos directamente en el restaurante. Las piezas tienen duraciones de 10 y 20 segundos, lo que facilita su adaptación a plataformas digitales, redes sociales y otros espacios publicitarios. La campaña fue producida por Landia, dirigida por Uriel Calatayud y planificada en medios por Arena Media.

Hasta el 29 de septiembre de 2026, MarketingDirecto, Dircomfidencial, IPMARK, Roastbrief y Periodico PublicidAD habían informado sobre la iniciativa y sus responsables creativos. Los medios coinciden en que el principal recurso de la campaña es tomar literalmente una expresión cotidiana para convertirla en una experiencia inesperada en el mostrador. La oferta y sus condiciones pueden variar según el restaurante y el mercado, por lo que los consumidores deben consultar la información oficial de KFC antes de realizar el pedido. Con esta acción, la marca apuesta por el humor, la exageración y el impacto inmediato.