Vecinos de La Zambrana, en Camagüey, denunciaron que varios cables eléctricos quedaron sobre el suelo después de que un camión derribara un poste en la avenida Van Horne, entre las calles 5 y 6. El hecho ocurrió, según su relato, el viernes por la mañana y, cuando hicieron pública la denuncia, aseguraban que el peligro seguía allí más de 24 horas después. El periodista independiente José L. Tan Estrada difundió un video en el que un residente explica lo sucedido y pide una respuesta. Los afectados afirman que los cables conservan corriente; esa condición no ha podido comprobarse de forma independiente, pero un cable caído debe tratarse como energizado hasta que personal autorizado confirme lo contrario. La pregunta más urgente no es quién tendrá que reparar el poste, sino cómo impedir que alguien se acerque antes de que la zona sea asegurada.

“El cable con corriente en el piso, que eso es un peligro porque ha llovido cantidad”, advirtió un vecino en la grabación. Según los residentes, han llamado repetidas veces al número de averías y recibieron como respuesta que no había un vehículo disponible para acudir. También sostienen que dos viviendas quedaron sin electricidad y que en ellas viven personas mayores. Hasta ahora, no se ha encontrado una comunicación oficial que confirme esa explicación sobre los vehículos ni que precise si una brigada atendió posteriormente la avería. Por ello, la falta de respuesta se presenta aquí como el testimonio de los afectados, no como una conclusión verificada sobre todas las gestiones de la Empresa Eléctrica de Camagüey.

La lluvia vuelve todavía más importante mantener a las personas lejos del lugar. La agencia estadounidense de preparación para emergencias Ready.gov advierte que los cables caídos pueden electrificar el agua y recomienda no tocar equipos eléctricos mojados ni entrar en contacto con zonas inundadas donde pueda haber líneas energizadas. Tampoco es seguro acercarse al cable para comprobar por cuenta propia si tiene corriente o intentar moverlo con algún objeto. En un barrio donde, según los vecinos, juegan niños cerca de la zona, advertirles del peligro y evitar el paso por el área son medidas inmediatas mientras llegan los trabajadores capacitados. La prioridad debe ser aislar el riesgo, notificar su ubicación exacta a los servicios locales de emergencia y esperar a que la empresa confirme que el entorno es seguro.

El reclamo incluye dos problemas distintos que requieren atención: el riesgo de contacto con los cables y la interrupción del suministro en las casas afectadas. Restablecer la electricidad sin asegurar antes el tendido no resolvería la preocupación de quienes deben caminar por la calle; del mismo modo, retirar el peligro sin atender a los hogares dejaría pendiente otra parte de la avería. La versión vecinal señala como causa inmediata el paso del camión, pero falta una evaluación técnica que determine los daños exactos en el poste y la red. En su canal informativo, la propia Empresa Eléctrica de Camagüey ha publicado advertencias para no tocar cables encontrados en el piso. Esa recomendación coincide con lo que necesita ahora La Zambrana, aunque no constituye una confirmación de que la empresa haya intervenido ya en este incidente específico.

La situación muestra por qué una avería local puede convertirse rápidamente en una emergencia para todo un vecindario. No hace falta esperar a que se produzca una lesión para tomar en serio un tendido caído, y menos después de precipitaciones que podrían ampliar la zona de riesgo. Los testimonios difundidos hasta ahora describen el lugar, el tiempo de espera y las llamadas realizadas; lo que sigue faltando es una respuesta pública verificable sobre la inspección, la reparación y la seguridad de la calle. También sería importante aclarar si las dos viviendas mencionadas recuperaron el servicio. Mientras eso no ocurra, la indicación para quienes pasen por la avenida Van Horne es sencilla: mantenerse alejados de los cables, del agua cercana y de cualquier superficie que pueda estar en contacto con ellos, y dejar la intervención en manos de personal especializado.