La palabra «asere», uno de los vocablos más emblemáticos y utilizados del habla popular cubana, ingresará a la 24.ª edición del Diccionario de la Lengua Española (DLE) a finales de 2026, según adelantó el periodista y divulgador lingüístico cubano Cristian Martínez González. El anuncio fue realizado durante su participación en la revista televisiva Buen Días, donde el director del proyecto Buen Idioma explicó que «asere» figura entre las voces que las Academias de la Lengua contemplan para la nueva edición . La incorporación de «asere» al DLE representa un hito para el reconocimiento del español de Cuba en el ámbito académico, y viene acompañada de una aclaración importante sobre su escritura. Según explicó Cristian Martínez, ambas grafías —«asere» y «acere»— son válidas, aunque se recomienda la variante con «s» por ser la más frecuente en el uso, según el Corpus del Español del Siglo XXI . El Diccionario de americanismos de la ASALE ya registra «acere» con el significado de «amigo íntimo, compañero inseparable», e incluye «asere» como variante cubana . El lingüista subrayó que se trata de un cubanismo propio del registro coloquial, por lo que su aceptación no implica que sea apropiado en todas las situaciones comunicativas, pero rechazó que deba considerarse automáticamente una expresión vulgar o asociada exclusivamente a determinados grupos sociales .
El término tiene sus raíces en la jerga afrocubana del período colonial, específicamente en el lenguaje ritual de los abakuá, también conocidos como ñáñigos. En el lenguaje carabalí, «asere» se utilizaba como una forma de saludo divino entre hermanos de la secta, y con el tiempo se extendió al habla popular de toda la isla . La doctora Nuria Gregori Torada, directora del Instituto de Literatura y Lingüística «José A. Portuondo Valdor» y miembro de la Academia Cubana de la Lengua, lo define simplemente como «un saludo entre hermanos», y rechaza abiertamente la estigmatización que ha sufrido: «Es una ignorancia entenderla como una palabra mala» . La historia de «asere» es también la historia de cómo una palabra puede transformar su carga social. Durante décadas, el término fue estigmatizado y asociado con las capas sociales «bajas», «incultas» y «pobres», y fue objeto de un rechazo activo desde el ámbito educativo. La investigadora Mariana Escalona documenta que en los años noventa, mencionar esta palabra implicaba automáticamente un regaño empapado de racismo: «asere es un conjunto de monos apestosos», una definición que, según la autora, reflejaba «hondos procesos de insospechada estigmatización social» . Un estudio sociolingüístico sobre el uso de la palabra reveló que solo el 21% de las mujeres encuestadas la usaban, frente al 65% de los hombres, y que muchas mujeres la consideraban «fea» o inapropiada para su género .
Sin embargo, el término experimentó una transformación radical en años recientes. Un punto de inflexión clave fue el V Clásico Mundial de Béisbol en 2023, cuando la selección cubana fue apodada popularmente como «Team Asere» por los aficionados. El apodo, surgido inicialmente como un meme en la página de Facebook El Pelotazo, se viralizó rápidamente y fue adoptado incluso por medios oficiales de la isla . Como señala un análisis del sitio CubaSí, «si la palabra asere no ha sido siempre bien acogida por asociarla con la vulgaridad, hoy deben ser pocos los cubanos que no se sientan identificados con un ¡Arriba el #TeamAsere!» . Este fenómeno deportivo, sumado al trabajo de divulgación de proyectos como Buen Idioma, ha contribuido a que «asere» deje de ser vista como una marca de marginalidad para convertirse en un símbolo de identidad y orgullo nacional .
La inclusión de «asere» en el DLE forma parte de un proyecto más amplio de la Academia Cubana de la Lengua, que propuso la incorporación de cien cubanismos para la 24.ª edición del diccionario, prevista para finales de 2026. Entre los términos seleccionados, que reflejan el habla cotidiana y la cultura de la isla, se encuentran palabras como «guayabera», «jamar», «muela», «fajarse» y «guarachar» . La selección fue realizada por expertos a partir de fuentes tan variadas como obras literarias, programas de televisión, conversaciones espontáneas y redes sociales, con la intención de elegir términos con peso cultural y uso extendido que reflejaran «un modo auténtico de expresarse y entender el mundo» . Para los cubanos que residen fuera de la isla, la entrada de «asere» al diccionario académico tiene un significado especial: representa el reconocimiento oficial de una palabra que forma parte de su identidad lingüística y que llevan consigo a donde quiera que vayan . Como señala un análisis de Periódico Cubano, «su inclusión no modificaría por sí sola el registro coloquial del vocablo ni convertiría su uso en apropiado para todas las situaciones comunicativas», pero sí constituye un homenaje a la manera inconfundible de hablar de los cubanos . La RAE y la ASALE han apostado en los últimos años por visibilizar las distintas formas del español que se hablan en el mundo, construyendo un diccionario «más representativo, inclusivo y fiel a la diversidad lingüística real» . La entrada de «asere» en el DLE no solo amplía el léxico académico, sino que envía un mensaje claro: la forma de hablar de los cubanos también cuenta, también construye, también es historia .
