El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que prohibirá el acceso a la Casa Blanca «con efecto inmediato» a los periodistas de varios medios de prensa, acusándolos de escribir «noticias falsas» sobre su Gobierno. La medida afecta a CNN, MS NOW (antes MSNBC) y Politico, y ha generado una ola de críticas por parte de organizaciones defensoras de la libertad de prensa. Trump hizo el anuncio a través de su plataforma Truth Social, donde escribió: «La prensa no debería tener permitido escribir o difundir ficciones y mentiras sobre el Presidente de los Estados Unidos, la Administración Trump o los Estados Unidos». Minutos después, en el Despacho Oval, el mandatario amplió su postura ante los periodistas presentes, asegurando que la decisión no se basa en una nota específica, sino en «una acumulación durante los últimos dos años» . Trump afirmó que estas cadenas «escriben noticias negativas a propósito» y que su objetivo es «dañar a los republicanos y a un gobierno republicano» . Cuando se le preguntó si su intención era intimidar a la prensa, Trump respondió: «No, no se trata de intimidar. Se trata de que odio las noticias falsas» .
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió la medida argumentando que «el acceso al espacio de trabajo del presidente de los Estados Unidos es un privilegio, no un derecho» . Sin embargo, la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca emitió un comunicado en el que citó al propio Trump, quien en el Despacho Oval describió la acción como «una prohibición de la prensa libre» . La presidenta de la asociación, Jacqueline Heinrich, recordó que «la Constitución protege la libertad de prensa frente a la interferencia del Gobierno, y esa protección no depende de si al presidente le gusta cómo cubre una organización informativa» . CNN calificó la prohibición como «un ataque ilegal a nuestros derechos de la Primera Enmienda» y anunció que «seguiremos informando de manera imparcial y sin miedo» . Politico, por su parte, respondió: «Defenderemos enérgicamente nuestros derechos de la Primera Enmienda, tanto para nuestros periodistas como para todos los estadounidenses» .
La medida de Trump genera dudas sobre su legalidad, ya que la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos prohíbe al Gobierno censurar o castigar a la prensa por sus contenidos . Bruce Brown, director ejecutivo de Reporteros sin Fronteras, explicó que la acción es «claramente inconstitucional» porque «la Primera Enmienda dice que si el presidente o la Casa Blanca ha invitado a algunos periodistas, no puede excluir a otros por sus puntos de vista o por las historias que escriben» . La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) también se pronunció, señalando que «la Constitución protege explícitamente la libertad de prensa» . Trump ya había amenazado con acciones similares en el pasado: en febrero de 2025, la Casa Blanca bloqueó el acceso de un periodista de Associated Press por negarse a usar el término «Golfo de América» en lugar de «Golfo de México» , y en 2025 el Pentágono restringió el acceso de periodistas de varios medios por nuevas reglas de seguridad. La prohibición actual podría enfrentar desafíos legales en los tribunales federales, donde la Primera Enmienda ha sido interpretada consistentemente para proteger a los medios de represalias gubernamentales por su contenido editorial.
