La carrera por el Balón de Oro 2026 vuelve a tener a Lionel Messi entre sus protagonistas, pero esta vez la presencia del argentino llega acompañada de una pregunta que difícilmente pueda pasar desapercibida: ¿puede un futbolista de 39 años volver a quedarse con el premio más prestigioso del fútbol individual? La lista oficial de 30 candidatos incluye a Messi y a Lautaro Martínez como los dos argentinos nominados, en una edición que tendrá su ceremonia el próximo 26 de octubre en Londres y que, además, marcará el 70.º aniversario del galardón. Messi regresa a la nómina después de quedar fuera de las dos ediciones anteriores y busca ampliar un récord que ya parece difícil de alcanzar, pues esta es su decimoséptima nominación, apenas una menos que las 18 que acumula Cristiano Ronaldo. En ese contexto, las palabras de Lautaro adquieren especial relevancia, porque el delantero del Inter no dudó cuando fue consultado sobre las posibilidades de su compañero en la selección argentina: “Sin dudas. Es el mejor del mundo. Es el mejor de la historia de este deporte. Siempre que esté él, va a tener posibilidades”. La declaración no decide el premio, pero vuelve a poner sobre la mesa un debate que seguramente crecerá hasta octubre: ¿los antecedentes y la vigencia de Messi todavía pesan más que la aparición de una nueva generación de candidatos?
La candidatura de Messi tiene argumentos estadísticos que ayudan a explicar por qué volvió a estar entre los elegidos. Inter Miami destacó que el argentino llegó a la nominación después de ganar la MLS Cup 2025 con el club, conseguir la Bota de Oro de la MLS con 29 goles y cerrar aquella temporada con 48 participaciones directas en goles, producto de 29 tantos y 19 asistencias. Pero el episodio que probablemente más peso tenga en su candidatura fue el Mundial 2026, donde disputó los ocho partidos de Argentina camino a la final y terminó con ocho goles y cuatro asistencias, cifras que lo colocaron entre los futbolistas más productivos del torneo. FIFA también confirmó que Messi estableció nuevas marcas durante esa Copa del Mundo y terminó con 21 goles en la historia del torneo, además de convertirse en uno de los pocos futbolistas que participaron en seis ediciones. Sin embargo, hay una particularidad que puede alimentar el debate: Argentina llegó hasta la final, pero no consiguió repetir el título de 2022, y la actuación de Messi en el último partido no tuvo el mismo impacto que sus actuaciones anteriores durante el campeonato. Entonces, ¿es suficiente una gran Copa del Mundo para inclinar una votación de este nivel o debería pesar más el rendimiento completo de la temporada?
En el otro lado aparece Lautaro Martínez, quien tampoco necesita presentarse como un simple acompañante de Messi en la lista. El delantero del Inter fue uno de los principales protagonistas de la campaña que llevó al club italiano a conquistar la Serie A y la Copa Italia, y terminó la liga como máximo goleador con 17 tantos en 30 partidos, además de recibir el reconocimiento al mejor delantero de la competición. Su importancia en el equipo quedó reflejada también en la final de la Copa Italia, donde marcó el segundo gol del triunfo 2-0 sobre Lazio y ayudó a completar el doblete nacional del conjunto dirigido por Cristian Chivu. La propia Serie A lo reconoció como jugador del mes de mayo después de una etapa en la que aportó un gol y dos asistencias, mientras Inter resaltó su influencia en un equipo que terminó la temporada levantando dos trofeos. Para Lautaro, esta es además su quinta nominación al Balón de Oro, una señal de que dejó de ser una aparición ocasional en la lista para convertirse en un nombre habitual entre los mejores jugadores del mundo.

La relación entre ambos futbolistas también explica por qué el respaldo público del delantero del Inter tiene un significado especial. Lautaro y Messi compartieron una etapa decisiva con la selección argentina, en la que participaron en títulos como la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar, y el atacante bahiense ha hablado en repetidas ocasiones de la influencia que tuvo el capitán en aquella generación. Después de que Messi anunciara su retiro de la selección el 31 de agosto, Lautaro reconoció que la noticia fue especialmente difícil por lo que representa para Argentina y recordó el papel que tuvo el rosarino en el crecimiento del grupo. FIFA confirmó posteriormente que Messi cerró su recorrido internacional después de seis Mundiales y con numerosos récords históricos, entre ellos 21 goles en la competición y 23 victorias. Mientras tanto, Lautaro continúa construyendo su propia historia: Inter señala que ya suma 177 goles con el club y que ocupa el tercer puesto entre sus máximos goleadores históricos. La pregunta, entonces, no es solamente si Messi todavía puede ganar otro Balón de Oro, sino también si el momento de Lautaro podría llevarlo a disputar seriamente un premio que cada año se abre más a nuevos protagonistas.
La respuesta definitiva llegará en Londres, pero la lista de candidatos ya plantea una competencia mucho más amplia que un duelo entre dos argentinos. Messi tendrá enfrente a figuras como Kylian Mbappé, Lamine Yamal, Erling Haaland, Jude Bellingham, Ousmane Dembélé, Harry Kane, Vinícius Júnior y otros futbolistas que también acumularon argumentos durante la temporada. Además, la edición 2026 incorpora una novedad importante: ya no es obligatorio que un jugador milite en Europa para ser elegible, una modificación que amplía el alcance del premio y permite valorar directamente el rendimiento de futbolistas que actúan en otros continentes. Messi, por su parte, ya confirmó su salida de la selección argentina y llega a esta etapa de su carrera con ocho Balones de Oro conquistados, mientras Lautaro intenta transformar una nueva nominación en algo más que una presencia entre los mejores. Y ahí queda abierta la discusión: ¿debe la historia inclinar la balanza hacia Messi, deben los números recientes favorecer a otro candidato o puede Lautaro convertirse en el argentino que termine dando la sorpresa? La votación tendrá la última palabra, pero el respaldo de su compañero ya dejó claro que, al menos para Lautaro, la edad de Messi no parece ser un argumento suficiente para descartarlo.

