Auto y torre de ETECSA y personas conectadas en un parque wifi

ETECSA anunció la puesta en marcha de una nueva zona WiFi en un parque de Nueva Gerona, Isla de la Juventud, ubicada cerca de la rotonda de la calle 41 entre las calles 30 y 32. La División Territorial de la empresa explicó que la instalación busca “ampliar las posibilidades de conexión” para los habitantes del territorio, en un contexto donde el acceso a internet sigue siendo un cuello de botella para estudio, trabajo y comunicación familiar.

El discurso oficial presenta la medida como un avance en la cobertura y una muestra de voluntad por llevar conectividad a espacios públicos. Sin embargo, la reacción en redes y medios independientes fue mayoritariamente crítica: muchos usuarios consideran anacrónico que navegar implique trasladarse hasta un parque con el teléfono en la mano, exponerse a posibles robos y depender de una infraestructura que colapsa cuando se va la luz. La pregunta que circula es simple: ¿de qué sirve un punto WiFi si la electricidad no garantiza su funcionamiento continuo?

La preocupación tiene base técnica. En junio, ETECSA reconoció que sus instalaciones no pueden mantenerse operativas más de 24 horas cuando falla el suministro eléctrico, debido a la falta de combustible y al deterioro del sistema energético. Cifras de la propia empresa indican que cerca del 47,5% de las 1.250 radiobases móviles del país quedan fuera de servicio durante los apagones, y lo mismo ocurre con el 56,5% de los gabinetes de telecomunicaciones, muchos con baterías de respaldo al final de su vida útil. En ese escenario, inaugurar zonas WiFi sin resolver el respaldo energético parece más un gesto de marketing que una solución estructural.

El impacto concreto se mide en el bolsillo y en la vida diaria. Familias que dependen de datos móviles para teletrabajo, clases en línea o trámites ven cómo el servicio se interrumpe por horas; pequeños negocios pierden ventas cuando la conexión falla; y quienes reciben remesas del exterior para pagar servicios Nauta Hogar o comprar paquetes de datos se encuentran con averías que impiden recargas y transferencias, como ocurrió en agosto con una falla de fibra óptica. Para jóvenes, trabajadores estatales y emprendedores del sector privado, la diferencia entre tener o no internet puede significar perder un empleo, una beca o un cliente.

La situación en la Isla de la Juventud no es aislada. El 18 de agosto, todo el territorio quedó prácticamente sin electricidad desde las 6:00 de la mañana por falta de combustible, y solo se mantuvieron servicios esenciales como el hospital y los sistemas de bombeo de agua. A esto se suman robos de paneles, cables y componentes en otras provincias, como Santiago de Cuba, donde más de 560 clientes quedaron sin comunicación durante más de 10 horas tras un asalto a una radiobase. Mientras tanto, ETECSA continúa promoviendo ofertas y recargas internacionales para captar divisas, con promociones vigentes en septiembre que incluyen 25 GB y navegación ilimitada en la madrugada.

El contraste entre el anuncio y la realidad cotidiana revela un estado de ánimo marcado por la desconfianza: la población percibe que se priorizan inauguraciones visibles sobre el mantenimiento invisible que garantiza el servicio. En un país con inflación sostenida, salarios estatales bajos y una dolarización parcial de la economía, cada variación en el mercado informal de divisas impacta directamente en los precios internos y en la capacidad adquisitiva de los cubanos; el dólar informal cerró este martes en 684 CUP y el euro en 778 CUP, muy por encima de la tasa oficial. La brecha entre el Segmento III del Banco Central (644 CUP por dólar y 749 CUP por euro) y el mercado paralelo refleja una devaluación progresiva que no logra satisfacer la demanda real de divisas.

¿Qué prioridad tiene realmente la conectividad en la agenda del Estado: llevar internet a parques o garantizar que las redes existentes no colapsen cada vez que se va la luz? ¿Es razonable seguir inaugurando puntos WiFi mientras las baterías de respaldo mueren y los robos dejan a cientos de usuarios sin comunicación durante horas?