El Mundial de Fútbol 2026 no solo dejó goles, emociones y una final histórica entre Argentina y España, sino también una enorme discusión sobre su impacto económico en Estados Unidos. De acuerdo con estimaciones de Bank of America, la Copa del Mundo habría generado cerca de 20.000 millones de dólares para la economía estadounidense, impulsados principalmente por el turismo, el consumo interno y el movimiento comercial alrededor de las ciudades anfitrionas. La cifra fue destacada por Brian Moynihan, director ejecutivo de la entidad financiera, quien explicó en una entrevista con CBS News que “la cantidad total que se genera económicamente alrededor de la FIFA es de cerca de 40.000 millones de dólares, de los que 20.000 millones son en Estados Unidos”. Sin embargo, el dato abre una pregunta importante: ¿el beneficio económico llegó de manera uniforme a todas las comunidades o quedó concentrado en sectores específicos?.
El torneo, organizado por primera vez con 48 selecciones y tres países sede —Estados Unidos, México y Canadá—, amplió considerablemente su alcance comercial frente a ediciones anteriores. La competencia contó con 16 ciudades anfitrionas y casi 40 días de actividad, generando un aumento en la demanda de hoteles, restaurantes, transporte, publicidad y comercios locales. Según Bloomberg Intelligence, la FIFA podría haber alcanzado ingresos cercanos a los 9.000 millones de dólares, una cifra superior en más de un 40 % al récord registrado durante el Mundial de Catar 2022. Además, las proyecciones apuntaron a que el evento podría impulsar hasta 80.000 millones de dólares en ventas globales relacionadas con turismo, gastronomía, productos de consumo y servicios vinculados al campeonato.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la diferencia económica entre los países anfitriones. Mientras Estados Unidos habría recibido alrededor de 20.000 millones de dólares de impacto, México obtuvo una estimación mucho menor, cercana a los 2.543 millones según cálculos de Deloitte. Las grandes ciudades estadounidenses con partidos del Mundial experimentaron un aumento en el flujo de visitantes y en el gasto de los aficionados, aunque algunos analistas señalaron que las expectativas iniciales eran todavía más altas. De hecho, un informe previo de la propia FIFA había proyectado un impacto superior a los 30.000 millones de dólares para la economía estadounidense, lo que genera un debate sobre si los resultados finales estuvieron por debajo de lo esperado o si los beneficios se medirán a largo plazo.
Más allá del dinero generado por el torneo, la final entre Argentina y España también reflejó el enorme valor deportivo y comercial que rodea al fútbol actual. Según datos de Football Benchmark, la selección española llegó al partido decisivo con una plantilla valorada en aproximadamente 1.470 millones de euros, casi un 80 % más que la argentina, estimada en 818 millones. El joven Lamine Yamal apareció como una de las grandes figuras económicas del campeonato con una valoración cercana a los 292 millones de euros, mientras que Argentina tuvo como principal símbolo mundial a Lionel Messi, cuyo impacto mediático supera ampliamente las cifras deportivas con cientos de millones de seguidores en redes sociales. ¿Puede medirse realmente el valor de una selección solo por su precio de mercado o el peso histórico y social también juega un papel decisivo?.
El Mundial 2026 deja así una mezcla de cifras récord, expectativas económicas y nuevas preguntas sobre el verdadero alcance de los grandes eventos deportivos. Estados Unidos logró posicionarse como el gran ganador financiero del campeonato según las estimaciones conocidas, pero queda por analizar cómo se distribuyeron esos ingresos entre trabajadores, negocios locales y ciudades participantes. Al mismo tiempo, el duelo entre España y Argentina mostró que el fútbol moderno combina talento, inversión, tecnología y una enorme influencia global. Mientras las organizaciones celebran los resultados económicos, la conversación continúa: ¿los Mundiales representan una oportunidad real de crecimiento para las sociedades que los reciben o principalmente un gran negocio para sus principales actores?.
