El Departamento de Estado de Estados Unidos desestimó este viernes el paquete de reformas económicas presentado por el gobierno cubano, calificándolo como «señales de humo superficiales» y una «estrategia típica» para aparentar cambios sin transformar el modelo de la isla.Las declaraciones se producen después de que Cuba aprobara el jueves un programa de 176 medidas, considerado el más amplio en décadas, que incluye cambios en el sistema bancario, la inversión extranjera y la apertura al sector privado.
Un portavoz del Departamento de Estado afirmó que estas «reformas económicas graduales son modestas, llegan con gran retraso y, en última instancia, son señales de humo superficiales». Washington considera que se trata de una estrategia recurrente de «anunciar supuestas reformas para crear la ilusión de un compromiso con el cambio, para luego revertirlas cuando se ve amenazado el control total del gobierno».
Estados Unidos exige «reformas económicas y políticas mucho más sustanciales que hagan a Cuba atractiva para los inversionistas y ofrezcan al pueblo cubano la libertad, la dignidad y las oportunidades que merece».
Las relaciones entre ambos países se han tensado considerablemente en los últimos meses, en un contexto de sanciones vigentes y desacuerdos históricos sobre el modelo político y económico de la isla.
