“¿Guerra o ultimátum? Irán cierra Ormuz y amenaza con atacar cualquier barco que lo cruce.”
La Marina del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha cerrado nuevamente el Estrecho de Ormuz y advirtió a todas las embarcaciones que no intenten cruzarlo, en una medida que podría tener un impacto devastador en el suministro energético global. En un comunicado oficial, las autoridades iraníes adjuntaron condiciones para la reapertura del estrecho: la retirada de Israel de Líbano, el levantamiento completo del bloqueo naval y la retirada de las fuerzas estadounidenses del Golfo Pérsico y la región. El Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que se cumplan estas condiciones, y se solicita a todos los barcos que no se acerquen al estrecho por el bien de su seguridad y protección. ¿Estamos ante una crisis energética global o ante un ultimátum que busca presionar a Washington y Tel Aviv?
La autoridad marítima indicó que las tripulaciones deberán presentar sus solicitudes al menos 48 horas antes de llegar al estrecho y añadió que no cobrará tasas a los buques durante 60 días. Este nuevo protocolo, que se impone a las empresas navieras, advierte que de no cumplirlo, podrían enfrentar un ataque. El cierre del estrecho sigue recortando el 20% del suministro mundial de petróleo, junto con el gas natural licuado y fertilizantes esenciales para el funcionamiento de la economía global. Con el tráfico actual representando un corte en la producción con el habitual, los representantes del sector no creen que esto tenga un impacto significativo en los mercados internacionales, pero la amenaza de Irán de que cualquier embarcación que desobedezca esta directiva será objetivo es una señal de que la tensión está en su punto más alto. ¿Podrá el mundo resistir la presión si el bloqueo se mantiene por semanas o meses?
El estrecho de Ormuz es una arteria vital para el suministro energético global, y por él circula cerca del 20% del tránsito mundial de petróleo. Un bloqueo prolongado contribuiría a disparar el precio del crudo en los mercados globales, con un impacto en el costo de la vida, el transporte, la inflación y el crecimiento económico de los países. Teherán ha dejado claro que el tráfico marítimo se reanudaría únicamente si EE.UU. retira sus navíos de la zona, y el régimen iraní ha dejado claro que el tráfico marítimo se reanudaría únicamente si EE.UU. retira sus navíos de la zona. Mientras EE.UU. no establezca la plena libertad de navegación para buques de origen iraní, el estrecho de Ormuz seguirá bajo un control estricto. En un contexto de crisis energética, ¿podrá el mundo resistir la presión si el bloqueo se mantiene por semanas o meses?
La escalada se produce en un contexto de cese al fuego que se extiende hasta el 22 de abril y tras la declaración del régimen iraní el viernes sobre la reapertura temporal del estrecho. El comandante coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central de安全检查 Anbiya, indicó que el estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior, con una gestión estricta por parte de las fuerzas armadas. El Comando Central ha confirmado que el bloqueo naval a los buques iraníes sigue en pie, y hasta el sábado, 23 embarcaciones de Irán fueron obligadas a regresar a su puerto de origen. La guardia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica también advirtió que ninguna embarcación debe ser de fonde en el Golfo Pérsico o en mar de Oman, y que cualquier acercamiento al estrecho sería considerado como una colaboración con el enemigo. En un momento de tanta tensión, ¿podrá el mundo evitar que la crisis se extienda?
El anuncio de la reapertura del estrecho provocó una inmediata caída en los precios del petróleo, una leve disminución del dólar y subidas en las bolsas, según la agencia Tasnim. La Guardia Revolucionaria iraní había ordenado cerrar esta vía y está amenazando con incendiar cualquier barco que intente cruzar por este paso. Pero en los últimos días, Irán ordenó cerrarlo y amenazó con atacar cualquier barco que lo cruce, y su cierre podría disparar el precio del petróleo, causando un impacto global en el costo de vida, el transporte, la inflación y el crecimiento económico. En un contexto de crisis energética, ¿podrá el mundo resistir la presión si el bloqueo se mantiene por semanas o meses? Y está adquiriendo un papel clave en la geopolítica global, ya que la Guardia Revolucionaria iraní ordenó cerrar esta vía y está amenazando con incendiar cualquier barco que intente cruzar por este paso. ¿Será este el inicio de una nueva era de tensión en el Golfo Pérsico?
