Cuba ha anunciado que está abierta a buscar un arreglo “satisfactorio para todas las partes” sobre propiedades nacionalizadas, incluyendo aquellas pertenecientes a cubanos que emigraron después de la revolución. La declaración, hecha exclusivamente a The National por Carlos Mendez, Viceministro Primero del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba, es el señales más claro hasta ahora que el tema no está fuera de la mesa. “Estamos dispuestos a buscar un acuerdo, un arreglo que sea satisfactorio para todas las partes, considerando tanto las empresas extranjeras que estaban en Cuba y fueron nacionalizadas, como también buscando acuerdos que puedan ser aceptables para los cubanos que en algún momento emigraron del país”, dijo Mendez. ¿Es esta una apertura real o una estrategia para atraer inversiones y aliviar sanciones?
Mendez también extendió una invitación directa a la diáspora, diciendo que Cuba está abierta a que los cubanos emigrados contribuyan “en diferentes modelos de negocio, en diferentes sectores, en diferentes actividades”. Ahmed Faisal, un consultor de negocios egipcio que trabaja con funcionarios cubanos para abrir su economía, dijo que la declaración tenía más peso que su wording cuidadoso. Faisal dijo que los cubanos americanos con el capital para restaurar sus propiedades anteriores probablemente recuperarán la propiedad total, mientras que aquellos sin los fondos necesitarán inversores externos para tomar una cuota de capital. ¿Será esta una oportunidad real para que los exiliados recuperen sus propiedades o una estrategia para atraer inversiones?
El gobierno cubano se encuentra dispuesto a compensar a ciudadanos y empresas de Estados Unidos por las propiedades confiscadas tras la revolución de 1959, una propuesta que sale a la luz mientras el régimen enfrenta una fuerte presión por parte de la administración de Donald Trump. Sin embargo, según lo declarado por el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, a Drop Site News, la propuesta sobre la mesa se refiere a un “pago único”, siempre que forme parte de un arreglo más amplio que incluya alivio de sanciones y margen para nuevas inversiones estadounidenses en la Isla. ¿Es esta una propuesta de compensación real o una estrategia para atraer inversiones y aliviar sanciones?
Hoy siguen pendientes 5.913 reclamaciones certificadas por bienes confiscados, valoradas originalmente en unos 1.900 millones de dólares y elevadas a cerca de 9.000 millones con intereses, según datos citados por Bloomberg y otras fuentes. El régimen cubano abrió las puertas a una posible compensación a los legítimos dueños de casi 6 mil propiedades confiscadas por la revolución y cuyo valor está cercano a los 9 mil millones de dólares, a cambio de que EEUU levante las sanciones a la isla. ¿Será esta una oportunidad real para que los exiliados recuperen sus propiedades o una estrategia para atraer inversiones y aliviar sanciones?
El viceministro cubano, Carlos Fernández de Cossío, reiteró la disposición de Cuba de mantener un diálogo con Estados Unidos; a su vez, exigió una indemnización por los daños causados por el bloqueo económico, comercial y financiero de Washington contra la isla caribeña. Carlos Rafael Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, afirmó que las nacionalizaciones de propiedades extranjeras realizadas en la década de 1960 fueron legítimas y se ajustaron a la constitución de 1940, las leyes nacionales y el derecho internacional. El viceministro reiteró que Cuba ha manifestado su disposición a dialogar sobre reclamaciones y compensaciones mutuas con los reclamos de cada parte sobre la mesa. ¿Es esta una propuesta de compensación real o una estrategia para atraer inversiones y aliviar sanciones?
