Venezuela elevó a 4.490 la cifra de personas fallecidas por los terremotos registrados el pasado 24 de junio, un nuevo balance que refleja la magnitud de la tragedia y la continuidad de las labores de rescate y asistencia en las zonas más afectadas. Las autoridades informaron además que continúan los trabajos en refugios temporales, mientras miles de familias siguen sin poder regresar a sus hogares.
De acuerdo con los reportes publicados hasta este 13 de julio de 2026, el aumento más reciente fue de 157 muertes adicionales en las últimas horas, lo que llevó el total a 4.490 víctimas mortales. También se mantiene una cifra de 16.740 heridos, además de miles de personas alojadas en campamentos y refugios provisionales por el colapso de viviendas y edificios.
Los informes disponibles señalan que los terremotos provocaron daños extensos en varios estados del país, con La Guaira como una de las zonas más golpeadas por el derrumbe de estructuras y la afectación de servicios básicos. La emergencia también ha complicado la atención médica, el traslado de heridos y la evaluación completa de los daños materiales, en una crisis que sigue exigiendo respuesta humanitaria sostenida.
Organismos de asistencia y equipos de emergencia continúan trabajando junto a las autoridades venezolanas para atender a los damnificados, instalar campamentos temporales y seguir la búsqueda de posibles sobrevivientes o cuerpos entre los escombros. En paralelo, la cobertura internacional ha subrayado el impacto social de la catástrofe, con miles de familias que perdieron sus viviendas y con comunidades enteras enfrentando una reconstrucción de largo plazo.
Hasta ahora, los sitios que han hablado del tema coinciden en que se trata de una de las peores tragedias recientes en Venezuela, no solo por el número de fallecidos, sino por la dimensión del colapso humano y material que dejó el doble sismo. La prioridad inmediata sigue siendo la atención de los sobrevivientes, el apoyo a los desplazados y la recuperación progresiva de las zonas destruidas.
