En medio del drama y la desolación, Yamislay López, una madre de Alacranes, Matanzas, ha decidido dar un paso al frente que ha conmovido a toda Cuba. Tras el robo de su estación de energía EcoFlow y su panel solar el pasado 1 de septiembre, ocurrido mientras salía brevemente a comprar mochilas para sus hijos el día del inicio del curso escolar 2026-2027 , la joven madre no solo ha enfrentado el dolor de la pérdida, sino también la cruda realidad de una crisis energética que no da tregua en la isla. Yamislay vivía sola con sus tres hijos pequeños y aquel equipo, que le había sido regalado por un seguidor para paliar los apagones, representaba el único alivio en medio de cortes de electricidad que en la provincia de Matanzas han llegado a superar las 70 horas consecutivas, una situación especialmente paradójica para los matanceros, dado que esta provincia alberga la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las más importantes del país .
La denuncia de Yamislay, que se viralizó a través de un desgarrador video en redes sociales, expuso no solo el robo de un equipo valorado entre 369 y más de 2.600 dólares, sino también la profunda vulnerabilidad de las familias cubanas que dependen de estas tecnologías para sobrevivir a los prolongados cortes de luz . Sin embargo, lo que podría haber quedado en una historia de desesperanza dio un giro inesperado cuando la madre cubana, con una fuerza moral que ha sorprendido a todos, anunció que donará el panel solar que aún conserva. Este gesto, que refleja una solidaridad inquebrantable en medio de la adversidad, se produce en un contexto donde la situación energética en la isla es crítica, con cinco apagones nacionales registrados solo en lo que va de 2026 , y donde el gobierno cubano atribuye el agravamiento de la crisis al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que amenaza con aranceles a países y compañías que suministren combustible a la isla .
La solidaridad no ha tardado en llegar. El comediante y activista cristiano Limay Blanco, conocido por su labor social a través del ministerio «Cristo Cambia Vidas», ha salido al rescate de Yamislay, pero no con una simple reposición del equipo robado, sino con una solución más duradera: la instalación de un sistema completo compuesto por una batería de entre 15.000 y 16.000 pesos cubanos, un inversor de 6.000 vatios valorado en unos 6.000 pesos y varios paneles solares . Este sistema garantizaría energía permanente en el hogar de Yamislay y permitiría que sus hijos pudieran dormir con ventiladores, algo que se ha convertido en un lujo en medio de las altas temperaturas y los cortes eléctricos que azotan la región occidental de Cuba, donde se han registrado apagones que dejan a la población sin comunicación ni acceso a servicios básicos durante días enteros .
El caso de Yamislay no es aislado; en Matanzas se han denunciado robos de equipos EcoFlow con un modus operandi similar, donde los delincuentes distraen a las víctimas con pretextos para llevarse las baterías y unidades de respaldo, mientras que en todo el país se ha registrado un aumento del 479% en los robos denunciados entre 2023 y 2025, según el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana . A pesar de todo, Yamislay ha manifestado su decisión de donar el panel solar que le queda, un acto que ha inspirado a miles de cubanos y ha generado una ola de apoyo que supera las 653.000 visualizaciones en sus videos de agradecimiento . La historia de esta madre matancera se ha convertido en un símbolo de la resistencia cubana, donde el ingenio, la solidaridad y el amor maternal se imponen incluso en las circunstancias más adversas, mientras que el país entero busca alternativas para enfrentar la peor crisis energética en décadas.
