Un video difundido en redes sociales muestra a trabajadoras del Hospital Provincial Saturnino Lora, en Santiago de Cuba, intentando eliminar chinches de una silla mediante fuego directo y una mezcla casera de bicarbonato con vinagre. La grabación fue compartida por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada y no ha sido comentada públicamente por el Ministerio de Salud Pública ni por la dirección del centro hospitalario. En las imágenes, una empleada dice: “Candela a la silla. Que esa perra no salga”, mientras aplica la llama sobre el mobiliario. La escena plantea una pregunta urgente: ¿qué protocolos y recursos están disponibles para responder a una infestación dentro de un hospital de referencia provincial?
Otra trabajadora explica en el video que llevaría un preparado para intentar combatir los insectos: “Voy a traer mi preparado, bicarbonato con sus cosas y la voy a virar y le voy a echar todo eso”. Al describir la fórmula, añade: “Lo quita, asfixia porque no se puede con el olor de eso. Y quema. Bicarbonato con un ácido acético, que es vinagre”. Estos métodos improvisados no sustituyen una desinsectación profesional y, además, el uso de llamas en una instalación de salud puede crear riesgos adicionales para pacientes, personal, equipos médicos y oxígeno hospitalario. Las declaraciones recogidas en la grabación describen una respuesta puntual desde el propio personal, pero no permiten determinar por sí solas el alcance de la infestación ni confirmar si existen acciones institucionales de control en marcha.
El Saturnino Lora es uno de los principales hospitales de Santiago de Cuba y ha sido objeto de denuncias ciudadanas anteriores relacionadas con higiene, presencia de plagas y deterioro de instalaciones. En 2024, familiares de pacientes del Hospital Psiquiátrico de Santiago reportaron una infestación de chinches, y algunos testimonios mencionaron problemas similares en el hospital provincial. También circularon imágenes de baños deteriorados en el Saturnino Lora, mientras que un incendio registrado en abril de 2026 en el área de terapia intermedia obligó a evacuar a 12 pacientes, según reportes publicados en redes sociales. Cada caso debe verificarse de manera individual, pero la repetición de alertas ciudadanas alimenta la preocupación por las condiciones de bioseguridad y mantenimiento en centros que atienden a miles de personas.
El Ministerio de Salud Pública ha reconocido limitaciones de recursos para ejecutar fumigaciones masivas, aunque ha señalado que prioriza las zonas con mayor transmisión epidemiológica y que distribuye insecticidas y equipos para tratamientos focalizados. Esa información se refiere principalmente al control de vectores de enfermedades como el dengue y otras arbovirosis, por lo que no confirma una intervención específica contra chinches en el Hospital Saturnino Lora. A la escasez de insumos se suma la falta de medicamentos: datos oficiales citados en diciembre de 2024 indicaron que 461 de los 651 productos del cuadro básico estaban ausentes o tenían baja disponibilidad. En este contexto, trabajadores y pacientes enfrentan problemas que exigen una respuesta documentada, con recursos de higiene, fumigación adecuada, mantenimiento y comunicación transparente.
La importancia del video va más allá de una silla y una plaga. Muestra la necesidad de que las autoridades sanitarias informen si investigarán lo ocurrido, qué medidas aplicarán para controlar posibles infestaciones y cómo protegerán a pacientes y empleados sin exponerlos a riesgos evitables. Las instituciones de salud deben contar con mecanismos para recibir quejas ciudadanas; el propio Ministerio de Salud Pública mantiene un canal oficial de atención a la población para reclamos y sugerencias. Mientras no haya una explicación oficial sobre este caso, corresponde diferenciar entre lo que revela la grabación, los testimonios que la acompañan y los hechos que aún requieren confirmación. ¿Llegará una respuesta que aclare el alcance del problema y garantice condiciones seguras para quienes acuden al hospital?
