Las autoridades aeronáuticas de Cuba emitieron varios avisos NOTAM para comunicar que el combustible Jet A-1 no estará disponible en diez aeropuertos del país hasta el 1 de octubre. La medida alcanza a las terminales internacionales de La Habana, Varadero, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Cayo Coco, Holguín, Santiago de Cuba, Manzanillo y Cayo Largo. Un NOTAM es un aviso operativo dirigido a pilotos, aerolíneas y personal aeronáutico para informar condiciones que pueden afectar la planificación o la seguridad de un vuelo. El mensaje clave de los avisos es directo: “JET A1 FUEL NOT AVBL”, es decir, que no hay disponibilidad de ese combustible en los aeropuertos señalados durante el período indicado.

La falta de Jet A-1 no implica automáticamente el cierre de las terminales ni la cancelación total de las rutas aéreas. Los aviones pueden aterrizar y despegar si las aerolíneas ajustan su operación y cargan en otro aeropuerto el combustible necesario para continuar el itinerario, una práctica conocida en la aviación como planificación de combustible o tankering. Sin embargo, transportar más carburante también aumenta el peso de la aeronave, puede limitar la carga útil y obliga a recalcular con precisión los márgenes operacionales. Por eso, cada compañía deberá decidir si mantiene las frecuencias, modifica sus horarios, hace escalas técnicas o aplica otros cambios según las características de sus rutas y aeronaves.
El Jet A-1 es el combustible utilizado por la mayoría de los aviones comerciales con motores de turbina, por lo que su disponibilidad resulta esencial para la operación regular de vuelos internacionales y nacionales. Cuando un aeropuerto no puede abastecer aeronaves, la logística se vuelve más compleja no solo para las empresas aéreas, sino también para pasajeros con conexiones, vuelos chárter, carga y servicios turísticos. La situación puede ser especialmente relevante en destinos como Varadero, Cayo Coco y Cayo Largo, que reciben operaciones vinculadas al turismo internacional, así como en La Habana, principal puerta aérea del país. Aunque los NOTAM no anuncian la suspensión de vuelos, los viajeros deben verificar directamente con su aerolínea cualquier cambio antes de trasladarse al aeropuerto.
La actual restricción ocurre después de un episodio similar registrado a comienzos de año. En febrero, las autoridades cubanas comunicaron que nueve aeropuertos no contarían con Jet A-1 entre el 10 de febrero y el 11 de marzo, una limitación que posteriormente se extendió hasta abril. La repetición de este tipo de avisos evidencia que el abastecimiento de combustible de aviación continúa siendo un factor determinante para la conectividad aérea de la isla. Aun cuando una aerolínea pueda operar con combustible cargado fuera de Cuba, esa alternativa no siempre tiene el mismo costo ni la misma facilidad técnica para todas las compañías.
Para los pasajeros, el consejo más útil es mantener la calma, pero no asumir que el itinerario permanecerá sin cambios. Conviene revisar el estado del vuelo en los canales oficiales de la aerolínea, conservar números de reserva y confirmar las condiciones de equipaje o conexiones si existe una modificación de horario. También es importante diferenciar entre una restricción de suministro y un anuncio de cierre: los avisos conocidos se refieren a la falta temporal de Jet A-1, no a la clausura de las pistas ni a una orden general de cancelar vuelos. ¿Podrán las aerolíneas sostener sus itinerarios sin afectar a los viajeros, o esta medida traerá ajustes más visibles en las próximas semanas?
