Dos pescadores cubanos, identificados como Alberto Alonso Cáceres e Iniorvis Matos, permanecen desaparecidos desde el 7 de junio tras salir a faenar desde Playa Tasajera, en el municipio de Nueva Paz, provincia de Mayabeque. Según testimonios y reportes citados en redes sociales, el viaje debía durar alrededor de 36 horas, pero nunca regresaron, lo que activó una búsqueda impulsada principalmente por sus familiares.

Los allegados comenzaron las labores de rastreo desde el 8 de junio, recorriendo el mar durante varios días consecutivos en condiciones extremadamente limitadas. “Salimos todos los días, del 8 al 15, buscando sin descanso”, relatan familiares en declaraciones recogidas por publicaciones digitales independientes. Sin embargo, la ausencia de recursos complicó cada intento de localización en una zona marítima amplia y de difícil acceso.

Uno de los puntos más controvertidos del caso es la respuesta institucional. Según las denuncias, las autoridades cubanas señalaron que “no tienen condiciones” para realizar una operación de búsqueda efectiva, alegando falta de combustible, drones y medios técnicos. En palabras difundidas por el periodista José Manuel González Rubines, “lo único que enviaron fue un inspector con 20 litros de petróleo”, una afirmación que ha generado fuerte debate sobre la capacidad de respuesta ante emergencias marítimas.

Las familias, por su parte, han asumido prácticamente toda la operación de rescate. Reportes indican que han gastado más de un millón de pesos cubanos en combustible adquirido en el mercado informal, llegando incluso a endeudarse para continuar la búsqueda. “No sabemos si están vivos o muertos, pero no podemos dejar de buscarlos”, han expresado allegados en distintos testimonios recogidos por redes sociales y medios alternativos.

El caso abre interrogantes sobre la gestión de emergencias en zonas costeras de Cuba, especialmente en un contexto de crisis de recursos. ¿Debe recaer la búsqueda de desaparecidos únicamente en las familias? ¿Qué capacidad real tienen los sistemas de rescate en medio de la escasez de combustible? Mientras no hay resultados concretos, la incertidumbre crece y el mar sigue sin devolver respuestas.