Rusia respalda a Cuba en los BRICS: ¿apoyo político o camino real hacia una membresía plena?
Rusia manifestó su respaldo a las aspiraciones de Cuba de ampliar su participación dentro de los BRICS, aunque la reciente cumbre de Nueva Delhi no analizó nuevas adhesiones formales. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó la posición rusa luego del encuentro celebrado en India entre el 12 y el 13 de septiembre de 2026. “En concreto, no se debatieron candidaturas específicas de países para la ampliación”, señaló el portavoz presidencial. Sin embargo, agregó: “Sin lugar a dudas, Rusia apoya las aspiraciones de Cuba de sumarse al trabajo en el marco de los BRICS”. La declaración mantiene abierta la conversación sobre el futuro de Cuba dentro del bloque, pero no equivale a un anuncio de ingreso como miembro pleno.
Cuba ya participa en los BRICS con la categoría de país socio, un estatus intermedio creado en 2024 después de la mayor expansión del grupo desde su fundación. Esta modalidad permite que gobiernos interesados asistan a determinadas cumbres, reuniones ministeriales e iniciativas de cooperación, pero no les concede el mismo peso en las decisiones que tienen los miembros plenos. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, encabezó la delegación cubana en la XVIII Cumbre de Nueva Delhi. Fue el segundo año consecutivo en que Cuba participó bajo ese formato de asociación. ¿Qué oportunidades reales puede aprovechar La Habana como socio si todavía no tiene voto en la toma de decisiones centrales del bloque?
Actualmente, los BRICS tienen 11 miembros plenos: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Indonesia. A ese núcleo se añaden diez países socios: Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam. La categoría de socio permite ampliar la presencia geográfica y política del grupo sin hacer más compleja la búsqueda de consensos entre los miembros con derecho a decisión. Para países como Cuba, representa una puerta de entrada a una red donde participan grandes economías y potencias como China, India y Rusia. Sin embargo, el respaldo de Moscú no garantiza un ascenso automático de La Habana a la membresía plena, porque cualquier expansión requiere acuerdos dentro del bloque.
La cumbre de Nueva Delhi se desarrolló bajo el lema “Construyendo resiliencia, innovación, cooperación y sostenibilidad”. En la declaración conjunta, los líderes de los BRICS expresaron preocupación por el impacto de las medidas unilaterales de bloqueo contra Cuba. El texto señaló que esas restricciones tienen efectos negativos sobre la economía, el suministro energético y la situación humanitaria de la población cubana. Los países miembros reiteraron la necesidad de poner fin a las medidas económicas, comerciales y financieras contra la isla, en línea con la resolución A/RES/80/4 aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Para el Gobierno cubano, este respaldo diplomático fortalece su denuncia contra las sanciones de Estados Unidos; para Washington, las medidas están enfocadas en presionar al Gobierno de La Habana y contemplan excepciones específicas.
El viaje de Vladimir Putin a India fue definido por Peskov como “muy importante” para Rusia. Durante la cumbre, el mandatario ruso sostuvo conversaciones con el presidente chino Xi Jinping y el primer ministro indio Narendra Modi, quienes expresaron interés en contribuir a una salida política al conflicto en Ucrania. Peskov dijo que ambos líderes “se interesaron mucho” por el tema y mostraron disposición a ofrecer su aporte a una solución negociada. “Esto fue recibido muy positivamente por Putin”, afirmó el portavoz. El Kremlin agregó que cualquier país que pueda influir sobre Ucrania para que sea “más flexible” realizaría una contribución significativa a la búsqueda de paz, una postura que debe leerse dentro de las posiciones enfrentadas que existen sobre las condiciones de negociación.
El respaldo ruso a Cuba se produce en un contexto de vínculos estrechos entre Moscú y La Habana. En mayo de 2025, Miguel Díaz-Canel viajó a Rusia para asistir a las conmemoraciones por el 80 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi y sostuvo encuentros con Putin. Ambos gobiernos han defendido en diferentes momentos la ampliación de la cooperación económica, energética, financiera, científica y tecnológica. La adhesión plena de Cuba a los BRICS podría abrir más espacios de diálogo con economías emergentes, pero no resolvería automáticamente los problemas internos de producción, inflación, transporte, energía o acceso a divisas que atraviesa la isla. La verdadera dimensión de este apoyo dependerá de si se traduce en proyectos de inversión, comercio, financiamiento y cooperación técnica con resultados medibles.
Por ahora, las autoridades no han anunciado un calendario para estudiar el ingreso pleno de Cuba ni una lista de nuevos candidatos que será discutida en próximas cumbres. Peskov fue explícito al señalar que no se debatieron “candidaturas específicas” en Nueva Delhi, pese a que Moscú apoya la participación cubana. La diferencia entre ser socio y miembro pleno seguirá siendo importante: los socios pueden acercarse a las iniciativas del grupo, pero no cuentan con la misma capacidad de decisión en su dirección política y económica. La cumbre permitió que Cuba mantuviera presencia en una plataforma de creciente peso internacional y obtuviera una declaración favorable sobre las sanciones. La pregunta queda abierta: ¿se convertirá el apoyo de Rusia en una ruta concreta hacia una membresía plena o seguirá siendo, por ahora, una señal política sin fecha de materialización?
