El periodista independiente cubano Yosmany Mayeta Labrada ha solicitado apoyo público urgente tras advertir que su situación migratoria en Estados Unidos podría derivar en una orden de deportación, en el marco de una audiencia programada para el próximo 1 de julio ante una corte de inmigración.
De acuerdo con la información difundida por el propio comunicador, la jueza a cargo del caso rechazó recientemente una solicitud presentada por su equipo legal para aplazar la vista, lo que ha incrementado la preocupación sobre el desenlace del proceso. Sus abogadas, identificadas como Yelena Guerra y Liudmila Armas Marcelo, asumieron su defensa de manera pro bono e intentaron ganar tiempo adicional para completar un trámite considerado clave para su permanencia en el país.
Mayeta explicó que ingresó legalmente a Estados Unidos con una visa J-1, pero que su caso está sujeto a la disposición 212(e) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Esta norma exige, en determinados casos, la obtención de un “waiver” o perdón antes de poder ajustar el estatus migratorio, un procedimiento que depende del Departamento de Estado y que, según indica, aún no ha sido aprobado.
El periodista afirma que lleva cerca de siete años residiendo en territorio estadounidense, período durante el cual ha continuado su labor como reportero independiente, centrado en la denuncia de la situación política y social de Cuba desde el exilio. En su testimonio público, sostiene que su trabajo periodístico en la isla lo expuso durante más de una década a amenazas, hostigamiento y persecución, lo que hace que un eventual retorno represente un riesgo para su seguridad personal.
Ante la inminencia de la audiencia, Marco Rubio y otros políticos de origen cubano en Estados Unidos han sido mencionados en su llamado, junto a figuras como los congresistas Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez. Mayeta ha pedido que estas autoridades, dentro de sus competencias, puedan contribuir a agilizar la revisión de su caso o a facilitar una solución administrativa antes de la fecha de la audiencia.
En su mensaje, el comunicador subraya que no solicita un trato especial, sino una resolución oportuna de su trámite migratorio conforme a la legislación vigente. Según explica, completar este proceso a tiempo le permitiría regularizar su situación sin enfrentar una orden de deportación.
Asimismo, ha extendido su petición de ayuda a organizaciones de derechos humanos, medios de comunicación, activistas y miembros de la comunidad cubanoamericana, con el objetivo de visibilizar su situación y aumentar el apoyo en los días previos a su comparecencia judicial.
El periodista agradeció las muestras de solidaridad recibidas hasta el momento y reiteró que la difusión de su caso podría ser determinante para su futuro en Estados Unidos, donde ha desarrollado su trabajo informativo desde el exilio.
