Luis de la Fuente ha vuelto a situarse en el centro de la conversación durante el Mundial de 2026, no solo por los resultados de la selección española, sino también por la forma en que dirige al grupo. Mientras España avanza en el torneo, cada vez son más las voces dentro de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que destacan su estilo de liderazgo, basado en la cercanía, el trabajo colectivo y la confianza en su cuerpo técnico. A diferencia de otros seleccionadores que marcaron épocas con métodos más individualistas, el entrenador riojano ha consolidado un modelo donde las decisiones se construyen en equipo antes de llegar a la última palabra del responsable técnico. ¿Puede este tipo de liderazgo convertirse en una de las principales fortalezas de España en la lucha por el título mundial? ¿Es la gestión del grupo tan importante como la calidad de los futbolistas en un torneo de máxima exigencia?
Quienes trabajan diariamente con Luis de la Fuente describen un ambiente muy distinto al que existía en anteriores etapas de la selección. Desde la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, donde comparte una oficina abierta junto a todos sus colaboradores, hasta la concentración española en Chattanooga durante el Mundial, el seleccionador ha mantenido la misma filosofía: fomentar la comunicación constante y evitar jerarquías innecesarias dentro del cuerpo técnico. Según explican personas de la Federación, el entrenador «apuesta firmemente por el espíritu de grupo» y mantiene una relación muy cercana no solo con sus asistentes, sino también con los médicos, fisioterapeutas y demás integrantes que rodean al equipo nacional. Para Santi Denia, actual seleccionador de la Sub-21 y compañero durante muchos años en la RFEF, esa cercanía constituye una de sus principales virtudes. «Es muy cercano con el cuerpo técnico, pero también con los servicios médicos y con todo lo que rodea a los futbolistas. Es muy exigente pero muy cercano, y eso es importante para hacer grupo», aseguró.
Ese liderazgo también se ha puesto a prueba durante momentos complicados del campeonato. Tras el inesperado empate frente a Cabo Verde en la fase de grupos, la selección española recibió numerosas críticas, pero De la Fuente evitó entrar en polémicas y apostó por mantener la calma antes de introducir cambios importantes para el siguiente encuentro frente a Arabia Saudí. El seleccionador modificó hasta cuatro posiciones en el once inicial, demostrando que no teme tomar decisiones difíciles cuando considera que benefician al equipo. Santi Denia recordó que esa capacidad para actuar sin miedo ha acompañado siempre al entrenador: «Luis es muy valiente y cuando detecta algo y hay jugadores entrenando bien no tiene problema en hacer cambios». También explicó que, aunque consulta permanentemente con su equipo de trabajo, la responsabilidad final siempre recae sobre él, una combinación que ha permitido mantener la autoridad sin renunciar al consenso.
Más allá del aspecto táctico, quienes conocen al técnico español coinciden en destacar su calidad humana. Personas cercanas al seleccionador lo describen como una persona «cariñosa, amable y educada», capaz de crear un ambiente distendido incluso en escenarios de máxima presión. Santi Denia resume esa faceta con una frase que refleja la percepción existente dentro de la Federación: «Luis intenta hacer las cosas fáciles a la gente de su alrededor». Esa personalidad también se refleja fuera del terreno de juego. Tras conquistar la Eurocopa 2024, su popularidad creció considerablemente y comenzó a recibir invitaciones para impartir conferencias, participar en actos públicos y colaborar en diferentes proyectos, motivo por el cual decidió incorporar una agencia de comunicación para gestionar su creciente exposición mediática.
En el plano más personal, Luis de la Fuente nunca ha ocultado aspectos de su vida que también ayudan a comprender su forma de dirigir. El seleccionador ha manifestado en numerosas ocasiones su fe católica y su admiración por el pensamiento estoico, especialmente por el emperador Marco Aurelio, cuyas enseñanzas sobre la serenidad y el autocontrol intenta trasladar al fútbol. También es conocido su gusto por la historia de Roma, la música de Julio Iglesias y la tauromaquia, además de cuidar especialmente su imagen personal, siendo habitual verlo con diferentes modelos de gafas según la ocasión. Para Santi Denia, existe una definición que resume perfectamente su manera de liderar a la selección: «Como un padre». Esa comparación invita a una reflexión que trasciende el deporte: ¿es precisamente ese liderazgo cercano y protector uno de los factores que explican el gran momento que vive la selección española en el Mundial?
