Marc Cucurella hizo realidad una de las promesas más comentadas de la previa del Mundial 2026 al tatuarse la cara de Luis de la Fuente después de que España lograra el título. El lateral había dicho meses antes que, si la selección ganaba, se grabaría el rostro del seleccionador en la piel. Lo que empezó como una frase simpática en una entrevista terminó convirtiéndose en una de las anécdotas más virales del torneo. Con el título ya en manos de España, el futbolista decidió cumplir la palabra dada. La historia sumó todavía más atención cuando él mismo mostró avances del diseño en redes sociales.
La promesa surgió durante la concentración española antes del Mundial, cuando Cucurella habló con naturalidad sobre la posibilidad de tatuarse a su entrenador si el equipo levantaba el trofeo. En aquel momento incluso comentó que lo haría en pequeño y en el bíceps, dejando claro que no era una broma cualquiera. Esa declaración se difundió rápidamente y quedó como una de las frases más recordadas de la previa. Después de la consagración de España, el jugador retomó el tema y confirmó que no se echaría atrás. El compromiso terminó siendo parte de la celebración del título.
La ejecución del tatuaje también se convirtió en contenido viral por el proceso mismo. En las imágenes compartidas por redes y por creadores de contenido como Ceciarmy, se vio al tatuador Ganga trabajando en el diseño mientras Cucurella seguía la sesión de cerca. El dibujo muestra a Luis de la Fuente sosteniendo la Copa del Mundo, con el logotipo del torneo como fondo. Esa elección convirtió el tatuaje en un homenaje directo al entrenador y al campeonato conquistado por España. Para los aficionados, el gesto mezcló humor, fidelidad y una forma muy particular de celebrar un título histórico.

La reacción de Luis de la Fuente también aportó un toque simpático a la historia. El seleccionador bromeó con que algunos jugadores estaban “equivocados”, aunque dejó claro que le hacía gracia que la promesa se cumpliera. Incluso respondió con humor cuando se habló de que el tatuaje podía ser visible, diciendo que tampoco era “tan feo” como para esconderlo por completo. Ese cruce de comentarios reforzó el tono ligero de una historia que, en otro contexto, podría haber quedado en simple anécdota. Al final, lo que más pesó fue la cercanía entre jugador y entrenador dentro de una selección campeona.
Hasta este 28 de julio de 2026, los medios que han seguido el tema incluyen MARCA, Cadena COPE, DAZN, Infobae y varias cuentas de difusión deportiva que retomaron tanto la promesa como el tatuaje ya realizado. La cobertura coincide en que Cucurella no solo cumplió, sino que convirtió el momento en una pieza más de la narrativa del Mundial ganado por España. El gesto fue celebrado por muchos aficionados como una muestra de palabra y sentido del humor. También consolidó a Cucurella como uno de los protagonistas más simpáticos de la celebración del título. Y, por supuesto, dejó una de las imágenes más llamativas que todavía circulan en redes.
