Cabo Verde se ha convertido en una de las grandes historias del Mundial 2026 al avanzar a 16avos de final como segundo del Grupo H, por detrás de España y dejando fuera a Uruguay y Arabia Saudita. Es su primera participación en una Copa del Mundo y llegó como selección debutante con muy pocos pronósticos a favor, emparejada con tres equipos de amplia tradición mundialista, lo que hace todavía más llamativo su pase a la fase de eliminación directa. ¿Qué explica que un archipiélago de poco más de medio millón de habitantes esté compitiendo de tú a tú con campeones del mundo?
Detrás de esta clasificación hay un proyecto que no nació de la noche a la mañana. La federación caboverdiana empezó a profesionalizar su fútbol en los años 2000, con inversión en estructura, cuerpo técnico y detección de talento, sobre todo entre jugadores de la diáspora en Europa. En las eliminatorias africanas para 2026, Cabo Verde integró el Grupo D junto a Camerún, Angola, Libia, Esuatini y Mauricio, y terminó como líder con siete victorias, dos empates y solo una derrota, sellando su boleto directo al Mundial. Esa campaña sólida permitió que su clasificación no se viera solo como efecto de la ampliación del torneo a 48 equipos, sino como resultado de un rendimiento consistente.
En el Mundial, el Grupo H reunió a España, Cabo Verde, Uruguay y Arabia Saudita. El debut de Cabo Verde fue nada menos que contra España, uno de los grandes favoritos, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, y terminó en un histórico 0–0 que la BBC destacó como un empate celebrado casi como una victoria por los aficionados caboverdianos. La solidez defensiva y la actuación del arquero Vozinha fueron clave para sostener ese resultado, que se convirtió en el primer punto de la selección en una Copa del Mundo.
En la segunda fecha, Cabo Verde empató 2–2 con Uruguay en Miami, en un partido donde marcó su primer gol mundialista y sumó otro punto decisivo para seguir en carrera. La crónica de ese encuentro resalta que Pina anotó el primer gol caboverdiano en la historia del torneo y que Hélio Varela igualó en la segunda parte, asegurando un empate que mantuvo a los debutantes dentro de la pelea por la clasificación. Mientras tanto, España vencía con autoridad a Arabia Saudita (4–0), consolidando su condición de líder del grupo y dejando la tercera jornada como decisiva para definir la tabla.
La última fecha se jugó con máxima tensión: España derrotó 1–0 a Uruguay en Zapopan y Cabo Verde empató 0–0 con Arabia Saudita en Houston, resultados que dejaron a España primera con 7 puntos y a Cabo Verde segunda con 4, relegando a Uruguay al tercer puesto y a Arabia Saudita al cuarto. El dato que subrayan varios medios es que Cabo Verde se convirtió en el primer país debutante en avanzar a la fase de eliminación directa desde Eslovaquia en 2010, y que su rendimiento combinó orden defensivo, resiliencia y aprovechamiento de sus opciones en un grupo altamente competitivo. Como escolta de España, su premio es medirse ahora con Argentina, defensora del título, en 16avos de final.
