Cubanos llegan deportados a Guyana: ¿una solución temporal o una nueva ruta de incertidumbre migratoria?

Guyana recibió a seis personas deportadas desde Estados Unidos, entre ellas cuatro ciudadanos cubanos y dos afganos, bajo un nuevo acuerdo migratorio de un año entre Washington y Georgetown. El grupo llegó el viernes 4 de septiembre como parte de un mecanismo estadounidense de traslado a “terceros países”, es decir, naciones distintas a las de origen de los migrantes. Robert Persaud, secretario de Relaciones Exteriores de Guyana, confirmó que los seis fueron revisados por las autoridades locales antes de ser aceptados. Según Persaud, ninguno tenía antecedentes penales y sus expulsiones estuvieron relacionadas principalmente con asuntos migratorios. ¿Qué ocurre con una persona deportada cuando no es enviada de vuelta a su país de nacionalidad, sino a un territorio con el que quizá no tenía vínculos previos?

El acuerdo entre Guyana y Estados Unidos fue negociado durante varios meses y tiene carácter temporal. Persaud explicó a The Associated Press que el entendimiento tendrá vigencia de 12 meses y que no representa un plan de reasentamiento permanente. “The U.S. has not made any further requests”, afirmó el funcionario, al indicar que Washington no había enviado nuevas solicitudes para trasladar a otros deportados no guyaneses. La administración del presidente Irfaan Ali indicó que el programa se aplicará a un número limitado de personas, previamente verificadas y sin historial criminal. La decisión convierte a Guyana en uno de más de 30 países que han firmado acuerdos con la administración de Donald Trump para recibir temporalmente a ciudadanos expulsados de Estados Unidos.

Guyana acuerda con EEUU recibir deportados y entre los primeros ya hay  cuatro cubanos - OnCubaNews

El Gobierno guyanés explicó que los migrantes trasladados permanecerán en el país mientras se define su estatus migratorio. La vía utilizada es el Programa de Retorno Voluntario Asistido, implementado por la Organización Internacional para las Migraciones, organismo de Naciones Unidas especializado en asuntos de movilidad humana. “Las personas reubicadas en Guyana bajo el Programa de Retorno Voluntario Asistido lo hacen voluntariamente y esperarán el resultado de la determinación de su condición migratoria mientras estén en Guyana”, establece el comunicado citado por autoridades locales. Dependiendo de cada caso, podrán regresar a su país de origen o ser enviados a otro destino de su elección. El acuerdo no garantiza residencia permanente, ciudadanía ni una vía automática de integración en Guyana.

La información disponible permite precisar que cuatro de los seis recién llegados son cubanos, mientras que los otros dos proceden de Afganistán. En un primer momento, las autoridades solo confirmaron que el grupo estaba compuesto por nacionales de ambos países, sin detallar cuántas personas pertenecían a cada nacionalidad. Reportes posteriores de medios guyaneses identificaron la composición del primer contingente. Ninguna autoridad ha hecho públicos los nombres de los cubanos, sus lugares de origen, el tiempo que vivieron en Estados Unidos ni los expedientes migratorios que llevaron a sus deportaciones. Esa reserva limita la información disponible, pero también protege datos personales de personas que se encuentran en una situación vulnerable.

El Gobierno de Guyana señaló que no asumirá los costos de alojamiento ni manutención de los deportados. Esos aspectos serán coordinados por la Organización Internacional para las Migraciones dentro del programa, mientras Estados Unidos cubre los gastos de traslado y el funcionamiento del acuerdo. Georgetown también aseguró que conserva la facultad de revisar los perfiles y rechazar a personas propuestas para ser enviadas a su territorio. Este punto es central porque el mecanismo no contempla la recepción automática e ilimitada de personas deportadas desde Estados Unidos. Las autoridades guyanesas han insistido en que solo aceptarán casos limitados, evaluados y vinculados con un proceso migratorio temporal.

La llegada a Guyana se suma a otros traslados de cubanos a países distintos de la isla dentro de la política migratoria estadounidense. En agosto, Liberia comenzó a recibir deportados bajo un acuerdo con Estados Unidos que contempla hasta 1.200 personas durante 12 meses, incluidas nacionalidades como la cubana, la venezolana y la colombiana, según información divulgada por autoridades liberianas. El primer vuelo hacia ese país transportó a 20 personas, de acuerdo con los reportes disponibles. También se documentaron casos de cubanos enviados a República Centroafricana, donde algunos deportados denunciaron dificultades para conocer cuál sería su destino definitivo y para obtener documentos. Estas experiencias han generado preocupación sobre las condiciones de recepción, la asistencia legal y las alternativas reales de retorno o reubicación.

Guyana recibe a los primeros cuatro cubanos deportados de EEUU

La política de trasladar deportados a terceros países se ha convertido en uno de los temas más sensibles del debate migratorio estadounidense. Sus defensores sostienen que permite procesar casos de personas sin autorización migratoria o sin opciones inmediatas de retorno. Quienes cuestionan el modelo señalan los riesgos de enviar a migrantes a países con los que no tienen lazos familiares, laborales, culturales o legales. En el caso de Guyana, las autoridades reiteraron que el programa es temporal, voluntario y no equivale a un asentamiento definitivo. Para los cuatro cubanos que ya llegaron, la principal incertidumbre no termina con la deportación: comienza una nueva espera para conocer si podrán regresar a Cuba, permanecer legalmente en Guyana o ser trasladados a otro país.