La actriz española Penélope Cruz ha vuelto a generar conversación tras revelar una rutina personal que lleva más de una década manteniendo en silencio fuera del foco mediático. En una entrevista concedida a The New Yorker, la intérprete explicó que desde hace aproximadamente 12 años estudia medicina por las noches, una afición que, según sus propias palabras, forma parte de su vida cotidiana y no de su carrera profesional. “Para mí es normal, pero cuando lo digo, la gente se queda muy sorprendida”, afirmó durante la conversación, dejando claro que no busca reconocimiento académico ni profesional con esta práctica.
Cruz detalló que su interés por la medicina nació en su infancia, cuando jugaba a ser doctora y utilizaba objetos médicos de su entorno familiar para recrear escenas de atención sanitaria. “Inyectaba a las muñecas con las agujas de insulina de mi abuela”, recordó, explicando que aquella curiosidad infantil evolucionó con el tiempo hasta convertirse en un estudio constante y autodidacta. A diferencia de lo que muchos podrían pensar, la actriz insistió en que no se trata de cursos digitales ni contenidos superficiales, sino de libros extensos y complejos sobre distintas áreas del cuerpo humano.
Durante la misma entrevista, compartida en el marco promocional de su película La invitación, Cruz sorprendió aún más al afirmar: “Durante los últimos 12 años, estudio medicina todas las noches de mi vida”. La reacción de sus compañeros de reparto, Seth Rogen y Olivia Wilde, no pasó desapercibida, ya que ambos mostraron asombro ante la naturalidad con la que la actriz describía su rutina. Rogen incluso bromeó calificándola como una “médica aficionada”, mientras Wilde quiso saber si aquella dedicación tenía fines profesionales, a lo que Cruz respondió de forma tajante: “No, no, no. Es mi hobby”.
Este tipo de confesiones ha reabierto el debate sobre las aficiones personales de las celebridades y hasta qué punto influyen en su vida pública o en la percepción que el público tiene de ellas. En el caso de Cruz, su disciplina nocturna convive con una carrera cinematográfica consolidada en producciones internacionales y proyectos como La invitación, un remake de la cinta española Sentimental. La película, dirigida en clave de comedia dramática, reúne a actores como Edward Norton, Rogen y Wilde en una historia que explora las tensiones entre dos parejas durante una cena que se vuelve cada vez más incómoda.
El tema central de esta revelación no solo gira en torno al hábito de la actriz, sino también a la reacción que genera en su entorno. ¿Es común dedicar tantos años a una disciplina sin fines profesionales? ¿Hasta qué punto las pasiones personales moldean la identidad de figuras públicas tan expuestas? Estas preguntas siguen abiertas mientras la entrevista continúa circulando en medios internacionales y redes sociales, donde el debate entre curiosidad, admiración y sorpresa sigue creciendo.
