Maluma convirtió a Remanence en mucho más que una marca asociada a su nombre y ahora dio un paso clave con la apertura de su primera tienda física propia en Medellín. La inauguración ocurrió el 27 de julio de 2026 en Wake Living, dentro de la ciudad que lo vio crecer, y fue presentada como una experiencia que mezcla moda, bienestar y comunidad, no como una simple venta de prendas.

El espacio fue descrito como Remanence Center, con un diseño de apenas 46 metros cuadrados, pero con una propuesta pensada para generar identidad de marca desde el primer contacto. Según los reportes, Maluma asistió al lanzamiento acompañado por su esposa Susana Gómez y por personas cercanas al proyecto, reforzando la idea de que la marca sigue muy ligada a su visión personal y creativa. En esa inauguración, el artista apostó por un look utilitario de la firma, con tonos neutros y estética streetwear, en línea con la propuesta que Remanence ha venido construyendo desde su debut.

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La apuesta de la marca está centrada en el segmento athleisure y streetwear, con siluetas amplias, comodidad y prendas pensadas para moverse entre la ciudad y actividades más relajadas. En el lanzamiento también se presentó la cápsula Lifewear, que incorpora tecnologías textiles como repelencia al agua y tejidos de secado y transpirabilidad, un detalle que busca diferenciar a la firma en un mercado cada vez más competitivo. Esa mezcla de diseño y funcionalidad explica por qué Remanence ha sido presentada como una marca hecha para personas que quieren vestir con estilo sin renunciar a la practicidad.

El salto al canal físico no llegó de la nada. Antes de esta apertura, Remanence ya había mostrado un crecimiento constante desde su debut público en octubre de 2024, cuando presentó su primera colección en Medellín. Luego amplió su presencia en puntos multimarca y lanzó un recorrido pop-up por varias ciudades del país, con paradas proyectadas en Bogotá, Cali, Barranquilla, Pereira y Cartagena, lo que dejó claro que el objetivo no era una acción aislada sino una expansión más ambiciosa. En palabras atribuidas a Ana Villegas, cofundadora del proyecto, la idea es “llevar la experiencia de Remanence a Colombia” y acercarla a más personas.

Lo interesante de esta apertura es que también plantea una pregunta más amplia: ¿se trata solo de la consolidación de la marca de un artista o del nacimiento de un negocio con identidad propia? Remanence ya tiene presencia en tiendas de cadenas como Malva y Pilatos, pero abrir un espacio exclusivo en Medellín sugiere una estrategia más madura, pensada para crecer hacia otros mercados como México y Estados Unidos. En ese sentido, el movimiento de Maluma no solo refuerza su vínculo con la moda, sino que también coloca a Remanence en una nueva conversación sobre marcas latinoamericanas que buscan competir con una propuesta de diseño, experiencia y visión comercial.