La reconocida actriz cubana Diana Rosa Suárez compartió en una entrevista para La Familia Cubana el dolor inmenso de perder a sus dos hijas, Roxana y Tatiana, en un lapso de cuatro años. Su hija mayor, Roxana, murió en Colombia mientras la actriz grababa un serial en Cuba. Diana logró viajar de urgencia y estar presente antes de que falleciera estando entubada. Cuatro años después, su hija menor, Tatiana, falleció tras caer en un alcoholismo severo provocado por la obsesión de querer «irse con su hermana». A pesar de los múltiples intentos de Diana por rehabilitarla, incluyendo doce ingresos hospitalarios en diversos centros, Tatiana desarrolló una cirrosis que le causó la muerte. Actualmente, la actriz asimila estas pérdidas imaginando que ambas están de viaje y conversando con ellas a través de elementos cotidianos de su hogar.

Pero la actriz no solo ha enfrentado la pérdida de sus hijas. Durante una grave crisis de peritonitis y múltiples infartos, Diana Rosa Suárez experimentó una vivencia cercana a la muerte que transformó su visión del mundo. La artista narró haber estado «muerta» clínicamente durante nueve días debido a una peritonitis aguda provocada por una intoxicación alimentaria. Durante ese periodo de inconsciencia, asegura haber transitado por un «túnel de la muerte» de color blanco, donde experimentó una paz inmensa y escuchó voces lejanas antes de despertar ante la sorpresa de los médicos, quienes ya no esperaban su recuperación.

Además de este suceso, Suárez ha sobrevivido a varios eventos cardíacos, incluyendo dos infartos sufridos mientras se encontraba en Guyana buscando una visa. La periodista deportiva cubana Julita Osendi, cercana a Suárez, informó que la actriz viajó a Guyana el pasado domingo con el propósito de gestionar una visa en la Embajada de Estados Unidos. «Me monté en el avión infartada y entonces eso me puso muy mal. El sábado tuve dolor en el pecho, me asistieron allá en Cuba, pero no sabían que había sido un infarto», declaró la propia actriz. Actualmente, en Guyana, está siendo tratada tanto por médicos cubanos como guyaneses. «Finalmente ha sido ingresada y está siendo tratada por médicos cubanos y guyaneses. La Embajada cubana se ha hecho cargo», detalló Osendi.

A pesar de todas estas adversidades, el inquebrantable espíritu de Diana Rosa Suárez se manifiesta incluso en su coquetería. Relata que, tras cirugías críticas o infartos, su primera petición al equipo médico es un labial para mantener su imagen impecable como artista. Además, la actriz afirmó en la entrevista que confía mucho en los médicos cubanos y que, estando en el extranjero, ha regresado a Cuba para ser revisada por ellos. Suárez, quien el año pasado recibió la Medalla Alejo Carpentier y el Premio Nacional de Televisión en 2020, sigue activa en su peña cultural en el Delirio Habanero, donde promueve el talento joven, demostrando que su vocación artística y su pasión por ayudar a los demás permanecen intactas.