Festival de San Sebastián 2026 y Brad Pitt

Brad Pitt será uno de los nombres más visibles de la 74.ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que se celebrará del 18 al 26 de septiembre. El actor estadounidense presentará, junto al director David Ayer, Heart of the Beast —titulada en español En el corazón de la bestia—, incorporada fuera de concurso a la Sección Oficial. La inclusión completa la programación principal del certamen, integrada por 17 películas en competición, tres fuera de concurso y cinco proyecciones especiales.

La película, producida por Paramount Pictures, sitúa a Pitt en el papel de James Belmont, un oficial retirado de las Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos que sobrevive a un accidente de aviación en la naturaleza de Alaska. Junto a él queda atrapado Odín, su antiguo perro de combate. La trama se plantea como un thriller de aventura y supervivencia, con el paisaje hostil como un personaje más y una relación hombre-animal que previsiblemente sostendrá buena parte de la tensión dramática.

El filme vuelve a reunir a Pitt y Ayer doce años después de Fury (2014), drama bélico ambientado en la Segunda Guerra Mundial. El guion de Heart of the Beast fue escrito por Cameron Alexander; además de protagonizarla, Pitt figura entre los productores, junto con Olivia Hamilton, Marty Bowen y el propio Ayer. El reparto incorpora a J.K. Simmons y Anna Lambe, mientras Damien Chazelle aparece entre los productores ejecutivos. Paramount prevé estrenar la película en salas el 25 de septiembre, pocos días después de su paso por San Sebastián.

La presencia del actor tiene un valor promocional indiscutible para un festival que combina el descubrimiento de cine de autor con estrenos de alto perfil internacional. Pero su condición de proyección fuera de concurso también marca una diferencia: la película no competirá por la Concha de Oro y funcionará, sobre todo, como evento de gala y plataforma de lanzamiento. Esa fórmula permite al Zinemaldia atraer atención mediática sin alterar la disputa por los premios, aunque vuelve a poner sobre la mesa una tensión habitual de los grandes festivales: cuánto espacio deben ocupar las estrellas de Hollywood frente a las cinematografías independientes y los autores menos conocidos.

El regreso de Pitt enlaza con una visita que todavía forma parte de la memoria visual del certamen. En 2009 presentó Inglourious BasterdsMalditos bastardos— junto a Quentin Tarantino en la sección Perlak. Diecisiete años después vuelve con un tipo de película distinto, pero con elementos reconocibles de su trayectoria reciente: personajes sometidos a situaciones extremas, escenarios masculinizados y relatos donde la guerra o la violencia institucional permanecen como trasfondo. El nuevo filme no ha sido estrenado, por lo que sería prematuro atribuirle una lectura política cerrada; sí ofrece, al menos, la posibilidad de examinar cómo se representa la figura del veterano y su vínculo con la maquinaria militar.

La elección de Ayer añade otro punto de interés. El cineasta ha trabajado repetidamente con universos policiales, militares y de acción, desde End of Watch hasta Suicide Squad. Su reencuentro con Pitt genera expectativas entre quienes valoran la intensidad física de Fury, pero también exige mirar con atención si Heart of the Beast se limita a convertir el trauma y la supervivencia en espectáculo o si logra tratar la experiencia del excombatiente con una complejidad humana mayor. En una industria que suele simplificar la guerra a heroísmo individual, esa diferencia importa.

Para San Sebastián, la noticia muestra la capacidad del festival de sostener relevancia internacional sin abandonar su perfil europeo e iberoamericano. La estrella atraerá cámaras, turismo y titulares; el reto será que esa visibilidad alcance también a los cineastas que compiten, a las producciones pequeñas y a los trabajadores culturales que hacen posible el evento. ¿Logrará En el corazón de la bestia ir más allá del espectáculo de supervivencia? ¿Servirá la visita de Brad Pitt para ampliar la atención sobre todo el cine programado en el Zinemaldia?