El mercado informal de divisas en Cuba arrancó julio con una nueva tensión: el dólar aparece en 620 CUP y continúa al alza, mientras el euro se mantiene en 700 CUP y la MLC ronda los 502 CUP, según la captura compartida. La imagen también muestra otras tasas elevadas, como el CAD en 411.52 CUP y la CLA en 581.16 CUP, lo que refuerza la idea de que la presión sobre el peso cubano no cede.Lo más llamativo no es solo el nivel, sino la velocidad de los cambios. En muy poco tiempo, el dólar pasó de la franja de 605–610 CUP mencionada por monitoreos recientes a tocar 620 CUP, una subida que confirma que el mercado informal sigue reaccionando con fuerza ante la falta de divisas y la desconfianza en el peso.

Ese comportamiento encaja con la tendencia que ya venían señalando distintas páginas de seguimiento: el tipo de cambio informal venía recuperando impulso al cierre de junio y entrada de julio, después de unos días de aparente calma. También se mantiene una brecha clara frente a las tasas oficiales, que siguen por debajo del mercado callejero, lo que empuja a muchas personas y mipymes a seguir comprando fuera del sistema bancario.La imagen compartida deja ver algo más profundo que una simple variación diaria: muestra una economía donde el dólar se convierte en referencia de casi todo. Cuando sube el billete verde, suben también los precios de alimentos, higiene, transporte y productos importados, porque muchos negocios calculan sus costos al ritmo del cambio del día.
La pregunta que queda abierta es si esta escalada es apenas un salto más dentro de un ciclo de volatilidad o si marca el inicio de otra etapa de mayor devaluación. Por ahora, los datos visibles apuntan a una realidad conocida por muchos cubanos: el peso pierde terreno, la divisa fuerte gana espacio y el mercado informal sigue marcando la pauta real de la economía cotidiana.
