El Gobierno de Estados Unidos pondrá en marcha el próximo 4 de julio de 2026 el programa conocido como Trump Accounts, una iniciativa creada por la ley One Big Beautiful Bill Act de 2025 que busca ofrecer a millones de niños estadounidenses un capital inicial para invertir desde su nacimiento. El plan contempla un depósito automático de USD 1.000 por parte del Departamento del Tesoro para todos los menores que cumplan con los requisitos establecidos, sin necesidad de que sus padres aporten dinero para recibir ese beneficio inicial. La fecha elegida coincide con la celebración del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, un detalle que la administración de Donald Trump ha presentado como símbolo de una nueva etapa para fomentar el ahorro y la inversión entre las futuras generaciones. Según datos divulgados por el Departamento del Tesoro y citados por diversos medios estadounidenses, el sistema ya acumula alrededor de seis millones de registros previos antes de su lanzamiento oficial.

Las denominadas Trump Accounts funcionan de manera similar a una Cuenta Individual para el Retiro (IRA), aunque adaptadas específicamente para menores de edad. Durante los primeros años de vida del beneficiario, el dinero deberá mantenerse invertido en fondos indexados que sigan el comportamiento de empresas estadounidenses, como aquellos vinculados al índice S&P 500, además de cumplir con un límite máximo de comisiones del 0,10 % anual. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió estas cuentas como un «fondo para días de lluvia», explicando que la intención es que los jóvenes dispongan de recursos cuando lleguen a la adultez para afrontar proyectos importantes. De acuerdo con estimaciones recogidas por ABC News y documentos oficiales del Congreso, si la inversión obtuviera un rendimiento promedio cercano al 7 % anual, el aporte inicial de USD 1.000 podría superar los USD 3.500 al cumplir los 18 años, aunque ese crecimiento dependerá del comportamiento real de los mercados financieros.

Para acceder al bono financiado por el Tesoro existen condiciones claramente definidas. Solo califican los niños nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028, siempre que sean ciudadanos estadounidenses y cuenten con un número válido del Seguro Social. La cuenta podrá ser abierta por los padres, tutores legales, abuelos o incluso hermanos mayores mediante la plataforma oficial del programa o utilizando el formulario correspondiente del Servicio de Impuestos Internos (IRS). La administración inicial estará a cargo de Bank of New York Mellon, en alianza con la plataforma de inversiones Robinhood, aunque posteriormente los fondos podrán trasladarse a otras instituciones financieras autorizadas. Además del bono gubernamental, familiares y amigos podrán realizar aportes de hasta USD 5.000 anuales en conjunto, mientras que empleadores, organizaciones sin fines de lucro y gobiernos locales dispondrán de reglas específicas para contribuir al crecimiento del patrimonio del menor.

El dinero depositado en estas cuentas no estará disponible de manera inmediata. Durante la minoría de edad permanecerá invertido y únicamente podrá transferirse a una cuenta ABLE en casos relacionados con personas con discapacidad permanente. Una vez que el beneficiario cumpla 18 años, podrá retirar fondos sin penalización para determinados fines autorizados, entre ellos el pago de estudios universitarios, la compra de una primera vivienda con un límite de USD 10.000, gastos vinculados al nacimiento o adopción de un hijo por hasta USD 5.000, o emergencias personales con un máximo anual de USD 1.000. Si el dinero se utiliza para otros propósitos antes de los 59 años y medio, continuará aplicándose una penalización del 10 %, siguiendo reglas similares a las de las cuentas IRA tradicionales. El especialista Emerson Sprick, director de políticas de jubilación del Bipartisan Policy Center, explicó a CBS News que «la persona que hace esas contribuciones no recibe ningún beneficio fiscal, porque el beneficio tributario lo recibe el beneficiario de la cuenta más adelante», aclarando uno de los aspectos que más dudas ha generado entre las familias.

Aunque el programa ha recibido respaldo de importantes empresas privadas como Bank of America, JPMorgan Chase, Uber, Intel, IBM y Nvidia, además de donaciones anunciadas por empresarios como Michael Dell y Sanjay Mehrotra, también ha despertado un intenso debate. Diversos analistas citados por ABC News sostienen que las cuentas podrían incentivar la cultura del ahorro desde edades tempranas, mientras que otros consideran que el beneficio favorecería en mayor medida a las familias con capacidad económica para realizar aportes adicionales durante varios años. También se ha señalado que la iniciativa fue aprobada dentro de una legislación que incluyó modificaciones a programas federales como Medicaid y SNAP, lo que ha alimentado nuevas discusiones sobre las prioridades del gasto público. En este contexto surgen varias preguntas: ¿será suficiente un capital inicial de USD 1.000 para reducir las diferencias económicas entre generaciones?, ¿podrá este modelo convertirse en una herramienta efectiva para fomentar el ahorro a largo plazo o beneficiará principalmente a quienes ya tienen mayores recursos para invertir? El desarrollo del programa en los próximos años será determinante para responder esas interrogantes.