ROBERTO MANCINI

La selección de Italia entró en una nueva etapa de incertidumbre después de que Andrea Pirlo quedara fuera de la carrera para dirigir a la Azzurra por su vínculo comercial con una casa de apuestas rusa. La polémica frenó un proceso que parecía encaminado y obligó a la Federación Italiana de Fútbol a reordenar de inmediato su plan deportivo. En ese escenario, Roberto Mancini volvió a aparecer como el candidato con más peso para asumir el mando. El técnico campeón de la Eurocopa 2020 conoce la casa, el vestuario y la presión de dirigir a un país que necesita recuperar estabilidad. La crisis por Pirlo terminó acelerando una discusión que ya venía abierta desde la salida de Gennaro Gattuso y los intentos fallidos por seducir a otros entrenadores.

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Mancini no es un nombre nuevo en la historia reciente de la selección italiana, porque ya fue el hombre que reconstruyó a la Azzurra y la llevó al título continental de 2021. Su regreso empezó a tomar fuerza desde junio, cuando dejó el Al Sadd y medios italianos informaron que estaba cerca de cerrar un nuevo acuerdo con la FIGC. La idea que manejan en Italia es que el entrenador firme hasta 2030 para encabezar un proyecto largo, con tiempo para recomponer el camino hacia el próximo Mundial. Su perfil gusta porque combina experiencia, peso internacional y una relación ya probada con la selección. Además, su nombre gana fuerza cada vez que el país entra en una crisis técnica, como ahora ocurre con la caída de Pirlo.

Roberto Mancini

La caída del proyecto Pirlo también dejó expuestas tensiones dentro de la estructura federativa italiana. Según las coberturas publicadas este lunes y martes, la polémica por Fonbet y la presión política alrededor del caso provocaron un fuerte ruido interno. Incluso se habló de posibles renuncias en el área deportiva, mientras Paolo Maldini y Leonardo quedaron bajo la lupa por la forma en que se manejó el proceso. La FIGC, sin embargo, todavía no ha comunicado oficialmente una resolución cerrada sobre el reemplazo final. Ese silencio alimenta la expectativa de que Mancini termine siendo la salida más lógica y menos conflictiva.

En paralelo, la situación deportiva de Italia sigue siendo delicada porque el equipo necesita reconstruirse después de una serie de fracasos competitivos. La ausencia en el Mundial 2026, sumada a la inestabilidad en el banquillo, dejó al país con urgencia de un liderazgo claro. Por eso, la vuelta de un entrenador que ya ganó y que entiende la exigencia italiana aparece como la fórmula más sólida para recuperar credibilidad. Los medios señalan que los otros nombres que sonaron, como Pep Guardiola, Carlo Ancelotti o Antonio Conte, se enfriaron o quedaron en segundo plano. Mancini, en cambio, sigue concentrando la atención porque reúne continuidad, memoria reciente y resultados comprobados.

Hasta este 28 de julio de 2026, la historia sigue abierta, pero la línea dominante en la prensa apunta a que Roberto Mancini está cada vez más cerca de volver al banquillo de Italia. Infobae, AS, medios italianos y diversas coberturas deportivas internacionales coinciden en que el “caso Pirlo” reconfiguró por completo la búsqueda del seleccionador. La FIGC todavía no ha hecho un anuncio definitivo, pero el escenario ya favorece al técnico que llevó a Italia a su último gran título. Si se confirma, sería el regreso de un entrenador que conoce el camino y que ahora tendría la misión de reparar una crisis institucional y deportiva. En síntesis, Italia volvió a mirar a Mancini como su salida más seria después del tropiezo con Pirlo.