La imagen de Stephen Curry reaccionando durante el partido de play-in frente a Phoenix resume una pregunta que vuelve a rodear a Golden State de cara a la temporada 2026-27: ¿cuánto puede seguir dependiendo el equipo de su máxima figura? La fotografía corresponde al 17 de abril de 2026, cuando los Warriors quedaron eliminados del torneo de play-in tras perder 111-96 ante los Suns, un resultado que cerró una campaña en la que terminaron con balance de 37-45 y décimos en la Conferencia Oeste. A sus 38 años, Curry continúa produciendo a un nivel destacado: la NBA registra actualmente promedios de 26,6 puntos, 3,6 rebotes y 4,7 asistencias por encuentro en su perfil estadístico. Entonces, ¿el problema está en que Curry ya no puede cargar con un equipo o en que Golden State necesita construir una estructura que reduzca esa dependencia? Esa discusión adquiere todavía más importancia porque el propio Curry ha dejado claro que quiere continuar en la franquicia y afrontar una nueva temporada con expectativas competitivas.

El contexto de Jimmy Butler también resulta fundamental para entender por qué la responsabilidad sobre Curry vuelve a ser un tema de conversación. Butler disputó 38 partidos con Golden State durante la campaña anterior, promedió 20 puntos, 5,6 rebotes y 4,9 asistencias, pero sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha el 19 de enero que puso fin a su temporada. La información oficial de la NBA sobre la temporada 2026-27 señala que Golden State espera su regreso a mitad de campaña, mientras que también confía en recuperar completamente a Curry y contar durante más tiempo con Kristaps Porziņģis. La situación plantea otra pregunta: ¿qué ocurrirá durante los meses en los que Butler todavía no esté disponible o tenga que recuperar progresivamente su ritmo? Steve Kerr ha señalado que la respuesta no puede depender de un solo jugador y ha explicado que la profundidad será importante mientras Butler y Moses Moody vuelven de sus respectivas lesiones. “Vamos a tener que confiar en toda nuestra plantilla”, afirmó el entrenador, quien también destacó las posibilidades de jugadores como Yaxel Lendeborg, Gui Santos, Brandin Podziemski, Georges Niang y Brandon Williams.

La planificación de Golden State para esta temporada, por tanto, no consiste únicamente en esperar que Curry vuelva a resolver los partidos. La franquicia mantuvo a Draymond Green, quien firmó un contrato de una temporada por 27,7 millones de dólares, y también aseguró nuevamente a De’Anthony Melton por dos años y 11 millones después de que el escolta promediara 12,3 puntos en 49 encuentros durante la campaña anterior. Además, los Warriors incorporaron a Lendeborg, Niang y Brandon Williams, mientras que Kerr continúa al frente del proyecto después de acordar una extensión multianual. ¿Será suficiente esta combinación para disminuir la presión sobre Curry o el equipo necesitará que varios de sus jugadores secundarios alcancen un nivel mucho mayor? El propio Kerr ha reconocido que también espera mejorar en su trabajo como entrenador después de revisar durante el verano las situaciones que no funcionaron la campaña anterior. “Realmente creo que vamos a ser mejores, y creo que yo tengo que ser mejor”, declaró Kerr al hablar de los ajustes que prepara para la nueva temporada.

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              Stephen Curry – Jugador de Baloncesto, Jugador Más Valioso, 2022

Otro elemento que añade interés al escenario es el futuro contractual de Curry. El jugador puede negociar una extensión de hasta dos años y 136,7 millones de dólares sobre su actual contrato, pero hasta ahora no ha cerrado un nuevo acuerdo con Golden State, una situación que ha generado atención alrededor de la franquicia mientras se acerca el comienzo de la campaña. Curry, sin embargo, ha insistido en que la negociación no debe convertirse en una distracción y ha expresado públicamente su intención de terminar su carrera en la organización. “No hay duda de que quiero estar aquí el resto de mi carrera, y estoy bastante seguro de que eso sucederá”, declaró en septiembre al hablar sobre su futuro. Días después, volvió a restarle dramatismo al asunto al señalar que quiere que el equipo se concentre en competir y ganar, mientras continúa conversando con la directiva. ¿Podría esa decisión contractual influir en la manera en que los Warriors construyan alrededor de él, especialmente cuando la organización intenta aprovechar los últimos años de su carrera? Por ahora, los datos muestran que Curry sigue siendo una pieza ofensiva central, pero también que Golden State está intentando distribuir más responsabilidades entre su plantilla.

La temporada 2026-27 llega así con una mezcla de continuidad, lesiones, cambios internos y preguntas sobre el futuro de una de las figuras más importantes de la historia reciente de la NBA. Curry entrará en su temporada número 18 y, pese a su edad, continúa siendo presentado por la propia liga como uno de los pilares del proyecto de Golden State junto a Butler y Porziņģis. En agosto, Curry ya había expresado su entusiasmo por la campaña y habló de la recuperación de varios compañeros: “Estoy emocionado”, dijo, antes de destacar que había “mucha salud regresando” al equipo. Mientras tanto, Kerr evita establecer una meta numérica concreta para la temporada y ha insistido en que el proceso, los fundamentos y la atención diaria deben marcar el camino. La gran cuestión, entonces, queda abierta: ¿podrán los Warriors convertir esa recuperación de salud, la profundidad de la plantilla y el nivel todavía productivo de Curry en una temporada capaz de cambiar la conversación sobre el futuro de Golden State? La respuesta llegará en la cancha, especialmente cuando el calendario avance y el equipo tenga que demostrar cuánto puede aportar más allá de su estrella.