Portugal logró una agónica victoria por 2-1 sobre Croacia en el BMO Field de Toronto, en un partido correspondiente a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Croacia se adelantó en el marcador al inicio del segundo tiempo por medio de Ivan Perišić. El veterano delantero apareció en el segundo palo para definir un centro de Josip Stanišić y poner el 1-0 para los balcánicos. La ventaja croata parecía encaminar a los de Zlatko Dalić hacia los octavos de final.

Portugal reaccionó con insistencia y encontró el premio desde los once metros. El VAR señaló un penal por un agarrón sobre Renato Veiga y Cristiano Ronaldo, con un disparo al centro de la portería, batió a Dominik Livaković para firmar el empate. Fue el primer gol del portugués en una fase eliminatoria de un Mundial. El tanto llegó en el minuto 67 y devolvió la esperanza a los lusos.

Cuando el partido parecía encaminarse a la prórroga, el entrenador Roberto Martínez movió el banquillo. Rafael Leão envió un centro desde la izquierda en el minuto 90+4 y el delantero Gonçalo Ramos, recién ingresado, cabeceó con precisión al gol para establecer el 2-1 definitivo. La anotación en el último suspiro desató la euforia lusa y dejó sin reacción a los croatas. El gol fue celebrado como un golpe de autoridad de un equipo que nunca se rinde.

Con esta victoria, Portugal avanza a los octavos de final del torneo, donde se enfrentará a España en Arlington el próximo lunes 6 de julio. El duelo en el BMO Field de Toronto quedó marcado por el duelo generacional entre Cristiano Ronaldo y Luka Modrić, quienes probablemente disputaron su último partido de Mundial. La clasificación portuguesa se produce en un partido donde el VAR tuvo un papel clave. Portugal demostró su capacidad de reacción y su hambre de gloria en el torneo.