Lionel Messi no jugará el MLS All-Star Game 2026 y la MLS ya movió sus piezas para cubrir su ausencia. La liga confirmó que el capitán de Inter Miami quedó fuera junto con Rodrigo De Paul, Hugo Cuypers y Mbekezeli Mbokazi, y anunció a los futbolistas que ocuparán sus lugares en el partido de las estrellas frente a la Liga MX.
El nombre que más llamó la atención es el de Philip Zinckernagel, delantero del Chicago Fire, quien entra en la nómina en reemplazo de Messi. Junto a él también fueron incorporados Yannick Bright de Inter Miami, Andrés Cubas de Vancouver Whitecaps y Guilherme de Houston Dynamo para cubrir las otras bajas. En el caso de Messi y De Paul, la MLS explicó que ambos quedan exentos de participar por el contexto de descanso tras el Mundial, una decisión que evita una posible controversia disciplinaria y al mismo tiempo ordena el calendario del evento.

La ausencia del astro argentino vuelve a abrir una discusión que ya venía arrastrándose desde temporadas anteriores. Messi ha sido parte de la convocatoria en años recientes, pero todavía no ha disputado un All-Star Game desde que llegó a la liga, algo que aumenta la expectativa cada vez que su nombre aparece en la lista. Por eso, esta vez el foco no está solo en quién lo reemplaza, sino en por qué su participación sigue siendo tan difícil de concretar.
El partido de estrellas se jugará en Charlotte y reunirá a figuras de la MLS y de la Liga MX en un formato pensado para mostrar el crecimiento del fútbol en Estados Unidos. La incorporación de nombres como Zinckernagel, Bright, Cubas y Guilherme mantiene alto el nivel competitivo, aunque la ausencia de Messi cambia por completo el peso mediático del encuentro. Para los organizadores, el reto ahora es sostener el interés del evento sin su principal atracción.

Lo que deja esta noticia es una mezcla de lo esperado y lo inevitable. Por un lado, Messi sigue siendo el gran imán de la MLS, aun cuando no juegue; por otro, la liga demuestra que sabe reaccionar rápido para rearmar su cartelera cuando una figura falta. La pregunta que queda abierta es si el All-Star puede conservar el mismo impacto sin el jugador que más atención genera en todo el torneo.
