¿Qué ocurre cuando un caso que comenzó hace más de tres años llega finalmente a una decisión que podría tener consecuencias mucho más amplias que una simple multa? ¿Puede una investigación financiera cambiar la manera en que se recuerda una de las etapas más exitosas de un club inglés? Manchester City vuelve a estar en el centro de una controversia después de que varios medios, entre ellos The Athletic, informaran que una comisión independiente habría considerado al club responsable de 114 de los 115 cargos presentados por la Premier League. La resolución todavía no ha sido publicada oficialmente por la competición, por lo que el alcance exacto del fallo y sus fundamentos no son públicos en su totalidad. De acuerdo con Reuters y otros medios que han seguido el caso, el Manchester City espera apelar, mientras la Premier League mantiene silencio sobre el contenido de un procedimiento que continúa sujeto a confidencialidad.
El origen del expediente se remonta a febrero de 2023, cuando la Premier League anunció que había remitido al Manchester City a una comisión independiente después de una investigación de varios años. Las acusaciones abarcan las temporadas comprendidas entre 2009-10 y 2017-18 y están relacionadas, entre otros aspectos, con la supuesta obligación de proporcionar información financiera precisa sobre ingresos, patrocinios, operaciones con partes relacionadas y gastos. También se incluyeron señalamientos sobre la información relativa a pagos de jugadores y entrenadores, el cumplimiento de determinadas normas financieras de la UEFA y la propia Premier League, además de la supuesta falta de cooperación durante la investigación. La documentación oficial de la competición confirma que el procedimiento fue remitido a una comisión conforme a sus reglas, mientras que el Manchester City respondió desde el comienzo defendiendo su posición y cuestionando las acusaciones.
La dimensión del caso ayuda a entender por qué la espera ha sido tan extensa. La audiencia ante la comisión independiente comenzó en septiembre de 2024 y se prolongó durante 12 semanas, concluyendo en diciembre de ese mismo año, pero el fallo permaneció pendiente durante casi dos años. En agosto de 2026, el director ejecutivo de la Premier League, Richard Masters, reconoció públicamente que el proceso estaba tardando más de lo previsto y explicó que las reglas obligaban a mantener la confidencialidad hasta que pudiera comunicarse una decisión. “Ha tardado más de lo esperado, y entiendo las frustraciones”, afirmó Masters, quien también señaló que el procedimiento debía seguir su curso. Esa declaración adquirió especial relevancia después de que los medios informaran ahora sobre el supuesto veredicto, aunque la competición todavía no ha difundido públicamente la resolución completa.
El Manchester City, por su parte, mantiene una postura que prácticamente no ha cambiado desde que las acusaciones fueron anunciadas. En febrero de 2023, el club aseguró que estaba “sorprendido” por la presentación de los cargos y afirmó que había entregado a la Premier League una gran cantidad de documentación durante el proceso. En su comunicado oficial, la institución sostuvo que esperaba que una comisión independiente analizara de manera imparcial lo que describió como un “cuerpo integral de pruebas irrefutables” en respaldo de su posición. Ahora, tras las informaciones sobre 114 cargos considerados probados, el club ha reiterado que el procedimiento todavía no ha terminado y que existen elementos importantes pendientes de completar, además de señalar que todo continúa bajo estrictas reglas de confidencialidad. Por tanto, hay una diferencia importante entre el resultado que han reportado fuentes periodísticas y la situación procesal que reconoce públicamente el propio Manchester City: existe un supuesto veredicto, pero todavía falta conocer oficialmente sus fundamentos y las consecuencias definitivas.
La siguiente pregunta es quizá la que más interés genera entre los aficionados: ¿qué puede ocurrir ahora? Según las informaciones publicadas, todavía no se ha establecido ninguna sanción, y las posibles consecuencias contempladas por las reglas de la Premier League pueden incluir medidas económicas, deducción de puntos e incluso la expulsión de la competición, aunque cualquier sanción concreta dependerá de las decisiones que adopte el órgano correspondiente y del desarrollo de las apelaciones. También ha surgido el debate sobre los títulos obtenidos durante los años investigados, pero hablar de una retirada automática de campeonatos sería prematuro mientras no exista una resolución oficial sobre las sanciones y sus efectos. La propia historia del caso demuestra que una decisión disciplinaria puede ser recurrida: en 2020, el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló una suspensión de dos años que la UEFA había impuesto al Manchester City en otro procedimiento distinto. Ahora, después de años de investigación, audiencias y espera, el foco queda puesto en tres asuntos todavía pendientes: la publicación completa del veredicto, la sanción que eventualmente pueda imponerse y el resultado de cualquier recurso presentado por el club.
