equipo Cuba de beisbol derrotado y canoistas ganando medalla en los centroamericanos

La actuación cubana en las jornadas del 5 y 6 de agosto de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo combinó una cosecha relevante de medallas con reveses que no pueden esconderse tras el entusiasmo oficial. El país mantuvo el tercer puesto del medallero, mientras México y Colombia ampliaban una ventaja que confirma el cambio de jerarquías regionales. Cuba llegó a 41 oros, 36 platas y 45 bronces —123 preseas— en un certamen aún en curso, según el corte disponible durante la jornada.

El canotaje fue el gran motor cubano del jueves: Yarisleidis Cirilo ganó el C1-200 metros con 47,78 segundos, José Ramón Pelier se impuso en el C1-1000 con 4:09,17 y ambos conquistaron el C2 mixto de 500 metros en 1:56,41. La disciplina alcanzó cinco títulos, aunque también dejó posiciones sin podio: Sujailis Mendoza fue sexta en K1-500, y los binomios de kayak masculino y mixto terminaron cuartos. El miércoles, el hockey sobre césped cerró con doblete dorado: los hombres vencieron a Trinidad y Tobago por penales, 2-1, tras empatar 2-2; el guardameta Ignacio Aroche y el capitán Óscar Calderón, autor de ocho goles en el torneo, fueron decisivos. Ambos equipos aseguraron además clasificación a Lima 2027.

Disciplina Resultado cubano destacado También quedó pendiente
Canotaje Tres oros: Cirilo, Pelier y C2 mixto K1 y dos pruebas K2 fuera del podio
Hockey Oro masculino y femenino; boleto a Lima 2027 El título llegó tras una definición por penales
Tiro Plata en pistola 25 m por equipos Rifle mixto, quinto; Delgado y Grau avanzaron a final individual
Karate Plata en kata masculino y de Baurelys Torres Kata femenino perdió el bronce; Alain Díaz no pasó grupos
Esgrima Bronce en espada masculina, 45-41 a El Salvador Florete femenino eliminado en cuartos
Béisbol Jugará por bronce Derrota 5-6 ante Nicaragua y sin final

En el resto del programa, el tiro aseguró plata por equipos en pistola de aire a 25 metros, con Alejandro Delgado primero de la clasificación individual y Jorge Grau también en la final. La esgrima masculina remontó para vencer 45-41 a El Salvador y ganar el bronce, mientras el florete femenino cayó 31-45 ante Colombia. En karate, Baurelys Torres fue plata en kumite de 55 kg tras perder 10-3 con la dominicana Thalía Terrero; el kata masculino también obtuvo plata ante Colombia, y el femenino cedió el bronce.

La jornada dejó, además, resultados que ilustran el volumen y las limitaciones de la delegación. Sergio Alejandro Pérez ganó sus tres partidos en el debut del eFootball y avanzó a semifinales; Diana Leyva y Juan Pablo Velázquez fueron cuartos en pentatlón moderno, a dos puntos del bronce; el dúo de natación artística terminó séptimo y el mixto, quinto. En tenis de mesa, Andy Campos y Jorge Moisés Pereira avanzaron a semifinales de dobles masculinos, mientras D. Fonseca cayó en individuales femeninos. El voleibol femenino perdió 3-1 ante Colombia en semifinales y deberá disputar el bronce.

El atletismo continuó como sostén central. Ronald Mencía ganó el martillo y Daily Cooper los 1.500 metros, donde Anisleidis Ochoa fue plata; Greisys Robles, Mario Díaz y Roxana Gómez también obtuvieron platas, y Hansel Abreu, bronce. La delegación acumulaba 17 medallas en la disciplina: cinco oros, siete platas y cinco bronces. En pesas, Otto Oñate alcanzó el oro en envión con récord centroamericano y Lisney Adames fue bronce; la gimnasia sumó bronce por Keyla Leyva en barras asimétricas, aunque Diorges Escobar y Argenis Castañeda quedaron fuera de los podios por aparatos.

El contraste más incómodo sigue siendo el béisbol. Cuba perdió 5-6 ante Nicaragua después de permitir seis carreras tempranas y, pese a una remontada incompleta, quedó relegada a discutir el bronce. El boxeo, que llevó diez de doce representantes a semifinales, también mezcló expectativas y frustraciones: Saidel Horta quedó fuera tras una detención médica, mientras Yusnier Sorsano avanzó a la final de 70 kg; Carisney García, Dinaybi de las Nieves y Fernando Arzola aseguraron bronces.

Las medallas son mérito de atletas y entrenadores que trabajan bajo apagones, falta de recursos y salarios incapaces de competir con ofertas externas. Pero celebrar el esfuerzo no debe reemplazar un balance público sobre la fuga de talento, el deterioro de instalaciones y una gestión deportiva que continúa pidiendo resultados de potencia regional con condiciones materiales cada vez más frágiles. ¿Qué política real sostendrá a quienes hoy suben al podio? ¿Y cuánto tiempo podrá el deporte cubano vivir de la resistencia individual de sus atletas?