Argentina logró clasificar a los octavos de final del Mundial 2026 después de un partido épico ante la revelación del torneo, Cabo Verde. El 3-2 final en el tiempo suplementario refleja la enorme resistencia que ofreció el equipo africano, que estuvo cerca de forzar los penales. El partido comenzó con el dominio esperado de Argentina, que se puso en ventaja con un gol de Lionel Messi a los 27 minutos. Cabo Verde, sin embargo, demostró su carácter y nunca se rindió ante el campeón del mundo.
El conjunto africano logró el empate en el segundo tiempo mediante un gol de Deroy Duarte, igualando un logro histórico que solo había conseguido Noruega en 1938. En el tiempo extra, Argentina recuperó la ventaja rápidamente con un gol de Lisandro Martínez al inicio de la prórroga. Pero Cabo Verde volvió a dar la sorpresa cuando Sidny Lopes Cabral anotó un espectacular gol desde larga distancia para igualar el partido 2-2. La euforia se desató entre los jugadores y aficionantes del pequeño país africano, que soñaban con la hazaña.
El partido se definió en los últimos minutos, cuando Cristian Romero apareció en el área para conectar de cabeza un centro de Lionel Messi en el minuto 111. El tanto del defensor del Tottenham fue un respiro para la albiceleste, que sufrió hasta el final ante el empuje de unos «Tubarões Azuis» que nunca se rindieron. El equipo argentino demostró su jerarquía en los momentos clave, pero también evidenció las dificultades para superar a un rival ordenado. La clasificación llegó con más sufrimiento del esperado para los de Lionel Scaloni.
Cabo Verde, el país más pequeño en llegar a una fase eliminatoria de un Mundial con poco más de 500.000 habitantes, se va del torneo con la frente en alto. Su campaña histórica incluyó la clasificación invicta en el Grupo H por encima de Uruguay y un empate contra España. Argentina, por su parte, avanza a octavos donde enfrentará a Egipto el próximo martes. La selección africana dejó una huella imborrable en el torneo y demostró que el fútbol no entiende de tamaños.

