Adiós a Guillermo Rivero de la Rosa: ¿qué deja una voz que acompañó a Cuba durante más de tres décadas?
El locutor y director de radio cubano Guillermo Rivero de la Rosa murió en La Habana el domingo 13 de septiembre de 2026, a los 53 años. La noticia fue confirmada por Radio Rebelde, Radio Taíno, Canal Caribe y la Sección de Radio de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC. Su fallecimiento provocó mensajes de pesar entre familiares, oyentes, colegas y diferentes emisoras del sistema de la Radio Cubana. Rivero, conocido afectuosamente como “Guille”, había dedicado más de 30 años al oficio de la locución, la presentación y la dirección de programas. ¿Cómo se mide la huella de una voz que formó parte de la rutina informativa y cultural de varias generaciones de radioescuchas?
Guillermo Rivero de la Rosa nació en La Habana el 25 de diciembre de 1972. Inició su carrera profesional en 1990 en Radio Cadena Habana, cuando tenía alrededor de 17 años. Con el paso del tiempo, consolidó su presencia en emisoras como Radio Metropolitana, Radio Taíno y Radio Reloj. Su trabajo también llegó a la televisión cubana, donde desarrolló tareas como presentador y conductor. La UNEAC destacó que su trayectoria representó “más de 30 años de entrega ininterrumpida al arte de la locución”.
Uno de los espacios más recordados de su carrera fue Mezcla, programa de Radio Metropolitana que condujo durante 35 años junto a la locutora Moraima Ruiz. El espacio permitió que su voz se asociara con una audiencia que buscaba música, conversación y acompañamiento desde la radio. Rivero también participó en otros programas que ampliaron su perfil profesional, entre ellos De mañana y Cuba esta noche, emitidos por Radio Taíno. En esta última emisora condujo desde 2003 el espacio Cuba Tonight, dirigido a oyentes interesados en contenidos culturales y turísticos de la isla. Su capacidad para adaptar el tono y el lenguaje a distintos formatos lo convirtió en una figura reconocida dentro de la radio nacional.

Además de locutor, Rivero de la Rosa se desempeñó como director de radio y asumió responsabilidades de realización audiovisual. Ese recorrido le permitió trabajar detrás y delante de los micrófonos, con una comprensión amplia de la producción de programas. Sus colegas lo describieron como un profesional comprometido, respetuoso del lenguaje y disponible para asumir nuevas tareas. El homenaje difundido por Radio Rebelde destacó su “profesionalidad, respeto por el arte de la palabra y disposición para siempre dar el paso al frente”. La nota también sostuvo que el cariño de la audiencia fue “su mayor premio”, una valoración que resume su relación cercana con el público.
La información oficial inicialmente no precisó la causa del fallecimiento. Sin embargo, Radio Taíno señaló posteriormente que murió a causa de un infarto, mientras varias publicaciones de colegas y medios cubanos hicieron referencia al mismo diagnóstico. Ante la delicadeza de los datos médicos, las comunicaciones institucionales se concentraron principalmente en reconocer su carrera y acompañar a sus familiares. El cuerpo del locutor fue velado en la funeraria de Calzada y K, en El Vedado. El sepelio estaba programado para las 3:00 p. m. del lunes 14 de septiembre.
La muerte de Rivero se produjo en un momento de especial sensibilidad para el medio radial cubano, donde su voz era identificada por oyentes de distintas emisoras. Su trayectoria atravesó la evolución del formato radial desde los años noventa hasta la actual convivencia entre radio tradicional, televisión, plataformas digitales y redes sociales. Haber iniciado en Radio Cadena Habana y trabajado después en Radio Metropolitana, Radio Taíno y Radio Reloj lo situó en espacios con públicos y estilos diferentes. Esa experiencia le permitió mantener una presencia constante, aun cuando los hábitos de consumo de información y entretenimiento fueron cambiando. Para muchos seguidores, su voz no era solo una herramienta profesional, sino una compañía cotidiana en la mañana, la noche o durante la jornada laboral.
Las emisoras y organizaciones culturales que confirmaron su muerte enviaron condolencias a sus seres queridos y a los trabajadores de la Radio Cubana. “Nuestras más sentidas condolencias a sus familiares, amigos, compañeros de trabajo y a todo el sistema de la Radio Cubana en general”, expresó Radio Rebelde. El mensaje añadió: “Extrañaremos su profesionalidad, respeto por el arte de la palabra y disposición para siempre dar el paso al frente”. La despedida de Guillermo Rivero de la Rosa deja en primer plano la importancia de quienes sostienen la radio desde la voz, la realización y el trabajo diario. Su carrera plantea una pregunta para quienes lo escucharon: ¿qué programa, frase o momento de “Guille” permanecerá vivo en la memoria de su audiencia?
