Faro Santander abre sus puertas: ¿puede un antiguo banco convertir a la ciudad en capital del arte?

Santander estrena Faro Santander, un nuevo centro de arte y cultura impulsado por la Fundación Banco Santander en el histórico Edificio Pereda, antigua sede central de la entidad financiera. El rey Felipe VI inauguró oficialmente el espacio el 7 de septiembre, acompañado por Ana Botín, presidenta de Banco Santander; autoridades de Cantabria; el alcalde de la ciudad; y el arquitecto David Chipperfield. El centro abrirá al público el 8 de septiembre de 2026 con diez días de acceso gratuito, antes de iniciar su programación regular. La institución aspira a reunir arte histórico, exposiciones temporales, instalaciones inmersivas, actividades educativas y participación ciudadana frente a la bahía santanderina. ¿Puede esta apertura consolidar a Santander como uno de los principales polos culturales del norte de España?

La sala inmersiva de Faro Santander, el Cubo, expone una obra sobre la rehabilitación del edificio Pereda.
La sala inmersiva de Faro Santander, el Cubo, expone una obra sobre la rehabilitación del edificio Pereda.

Faro Santander ocupa el Edificio Pereda, ubicado en el Paseo de Pereda 9-12 y considerado una de las construcciones más emblemáticas de la capital cántabra. El inmueble fue sede de Banco Santander durante décadas y permaneció cerrado al acceso general, pese a su posición privilegiada frente al mar y al casco histórico. Ana Botín destacó durante la inauguración que el edificio había estado marcado por “puertas dobles, despachos solemnes y muchas cerraduras” que le daban “un aire de misterio”. “Hasta ahora era un lugar cerrado para la mayoría de las personas, pero a partir de hoy abre sus puertas a todos”, expresó. La conversión de un espacio corporativo en museo busca cambiar la relación entre el edificio, la ciudad y los visitantes.

La rehabilitación estuvo a cargo del arquitecto británico David Chipperfield, ganador del Premio Pritzker en 2023, considerado el mayor reconocimiento de la arquitectura mundial. El proyecto mantuvo la presencia exterior del edificio, incluida su fachada neoclásica y el gran arco que conecta las dos partes de la construcción. En el interior, la intervención creó aproximadamente 10.000 metros cuadrados para exposición, formación, actividades y espacios de encuentro. Chipperfield cubrió con cristal el arco central, antes abierto, y diseñó áreas de paso que facilitan la circulación entre ambas alas. Una gran escalera helicoidal de hormigón pulido se convirtió en el elemento más llamativo del vestíbulo y funciona como una declaración de la nueva identidad contemporánea del centro.

Las salas que albergan la colección de arte moderno de la Fundación Santander.
Las salas que albergan la colección de arte moderno de la Fundación Santander

El director de Faro Santander, Daniel Vega Pérez de Arlucea, definió el proyecto como parte de una transformación cultural más amplia de la ciudad. “Faro celebra la transformación de una ciudad que ha alcanzado una densidad cultural que la posiciona como uno de los polos más dinámicos del norte de España”, afirmó. Vega, quien anteriormente trabajó en el área de exposiciones del Museo Guggenheim Bilbao, sostuvo que el centro tiene la calidad “digna de un museo de Bellas Artes”. La cercanía con el Centro Botín, situado a apenas unos 200 metros, refuerza una oferta cultural que combina arte contemporáneo, patrimonio, arquitectura y programación educativa. El futuro centro de la Colección Lafuente, previsto para 2027 en el antiguo Banco de España, podría ampliar todavía más ese circuito artístico junto a la bahía.

La exposición inaugural “Obras maestras de la Colección Santander” presenta una selección de la colección artística del banco, compuesta por alrededor de 1.200 piezas. La muestra fue comisariada por la historiadora del arte María Dolores Jiménez-Blanco y se organiza en cuatro ejes: paisaje, naturaleza muerta, retrato e historias bíblicas. El recorrido incorpora obras de los siglos XVI al XXI, con nombres como Velázquez, El Greco, Rubens, Goya, Tiziano, Zurburán, Sorolla, Miró, Chillida y Picasso. Parte de la selección irá cambiando con el tiempo, lo que permitirá renovar el relato de una colección que reúne arte antiguo, moderno y contemporáneo. La propuesta busca evitar una lectura cronológica rígida y propone diálogos entre obras de épocas muy distintas.

Una visitante frente al autorretrato 'Frida con monos'.
Una visitante frente al autorretrato ‘Frida con monos’.

Faro Santander abre además con “México moderno”, una exhibición de unas 160 obras de la Colección Gelman que incorpora piezas de Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo y otros artistas fundamentales del arte mexicano del siglo XX. La muestra incluye dos autorretratos de Kahlo y constituye la primera gran presentación de la Colección Gelman en España. El centro también acoge “Leonora Carrington: el surrealismo sintomático”, dedicada a la etapa que la artista y escritora vivió en Santander durante su internamiento en 1940. Entre las piezas destaca Villa Pilar, una obra inédita localizada por el equipo de investigación del museo y presentada por primera vez junto al lienzo Down Below. Daniel Vega aseguró a EFE que Faro Santander garantizará la conservación y el respeto de las piezas de la Colección Gelman, cuya exhibición en España ha provocado debate en México.

El centro reserva además un espacio llamado El Cubo para arte digital, realidad virtual y experiencias inmersivas. Su primera instalación explora la historia del propio Edificio Pereda y el proceso de transformación arquitectónica que dio paso a Faro Santander. La programación de apertura incluye talleres para familias, música en vivo, encuentros y una conversación inaugural entre Ana Botín y David Chipperfield. Del 8 al 17 de septiembre, el acceso será gratuito de 10:00 a. m. a 7:00 p. m.; desde el 18 de septiembre, la entrada general costará 14 euros y la reducida tendrá un valor de 7 euros, mientras menores de 18 años podrán entrar sin costo. Con arte de varios siglos, nuevas tecnologías y una arquitectura diseñada para conectar ciudad y bahía, Faro Santander plantea una pregunta de fondo: ¿será este museo un destino turístico más o un espacio capaz de cambiar la relación cotidiana de Santander con el arte?