DESASTRE EN JAPON

Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, y volvió a poner en alerta a una región acostumbrada a la actividad sísmica. El movimiento ocurrió a las 16:27 hora local, con epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la isla de Kyushu, según la Agencia Meteorológica de Japón. La intensidad alcanzó niveles muy altos en la escala japonesa en varias zonas de la prefectura, lo que generó temor inmediato entre los habitantes. En redes y medios se difundieron imágenes que muestran el momento del sacudón dentro de comercios y calles de Kumamoto. Aunque el temblor duró poco, fue suficiente para activar los protocolos de emergencia.

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Después del sismo, la Agencia Meteorológica de Japón emitió una alerta de tsunami para varias áreas costeras de Kyushu, con posibilidad de olas de hasta un metro. El aviso incluyó prefecturas como Kumamoto, Nagasaki, Kagoshima, Fukuoka, Saga, Oita y Miyazaki, por el riesgo de movimientos anormales del mar. Horas más tarde, la alerta fue retirada, lo que redujo la tensión en la costa sur del país. Aun así, las autoridades mantuvieron el llamado a la prudencia porque todavía podían presentarse réplicas. El retiro de la advertencia fue una señal de alivio, pero no de normalidad total.
Terremoto de magnitud 7.1 afectó el sur de Japón

Los primeros balances difundidos este martes hablan de al menos 50 personas heridas y de daños importantes en infraestructura y servicios básicos. Reuters informó de cortes de luz, incendios en algunas zonas, carreteras dañadas y edificios colapsados, mientras la televisión NHK reportó personas lesionadas y evacuaciones preventivas. También se habló de cerca de 40.000 hogares sin electricidad, un impacto que complica la vida diaria de miles de familias. Más de 150.000 personas recibieron instrucciones de dirigirse a centros de evacuación en distintas prefecturas de Kyushu. Aunque no se ha cerrado un balance definitivo, el número de afectados muestra que el temblor fue muy serio.
Se observa el derrumbe de la pared exterior de una tienda a causa de un terremoto en la ciudad de Kumamoto, el 28 de julio de 2026. (Foto de JIJI PRESS / AFP

El sismo también alteró el transporte y obligó a revisar varias infraestructuras críticas. JR Kyushu suspendió trenes, incluidos servicios de alta velocidad, mientras el aeropuerto de Kumamoto cerró temporalmente su pista. Además, la Agencia de Regulación Nuclear de Japón informó que no detectó anomalías en las plantas cercanas, una noticia importante para evitar otro foco de preocupación. Los equipos técnicos continúan evaluando puentes, carreteras y sistemas eléctricos para descartar daños ocultos. En un país donde la prevención sísmica es parte de la vida cotidiana, cada revisión posterior busca evitar riesgos mayores.

Hasta este 28 de julio de 2026, la noticia ha sido seguida por Reuters, NHK, AP, CNN en Español, BBC y diversos medios regionales y locales. La coincidencia general es que la amenaza de tsunami ya pasó, pero la emergencia sigue activa por las consecuencias del terremoto. Japón mantiene la vigilancia por posibles réplicas y por el estado de miles de personas que siguen sin servicios completos. Kumamoto vuelve así al centro de la atención internacional por un evento que combinó fuerza sísmica, alerta marítima y daños materiales. Por ahora, el país respira con cautela mientras sigue el recuento de afectados.