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La tormenta tropical Bertha sigue avanzando por el Golfo de México y mantiene en vigilancia a gran parte de la costa sur de Estados Unidos, con una combinación de lluvias torrenciales, marejada ciclónica y ráfagas fuertes que podrían complicar la vida en zonas costeras y urbanas. Según los pronósticos más recientes, el sistema se mueve lentamente hacia el noroeste y podría ganar algo de fuerza a medida que permanezca sobre aguas cálidas del Golfo.

El Centro Nacional de Huracanes ha emitido avisos de tormenta tropical para sectores que van desde el Panhandle de Florida hasta el sureste de Luisiana, con vigilancia de marejada ciclónica en tramos de las costas de Alabama, Misisipi y Luisiana. El aviso también abarca zonas cercanas a Nueva Orleans, donde los meteorólogos advierten que las condiciones podrían deteriorarse rápidamente con el avance de las bandas exteriores de la tormenta.

Uno de los mayores riesgos está en las inundaciones costeras y repentinas: se esperan acumulaciones de lluvia de 5 a 10 centímetros, con máximos que podrían llegar a 20 centímetros en tormentas más intensas, especialmente desde Florida occidental hasta Luisiana y, en algunos escenarios, el sureste de Texas. Además, la marejada ciclónica podría elevar el nivel del mar entre 30 y 90 centímetros en varios puntos del litoral, con posibles inundaciones menores a moderadas en Mississippi y Louisiana.

El viento también preocupa: el sistema podría generar condiciones de tormenta tropical con ráfagas por encima de 60 o 65 kilómetros por hora, suficientes para dañar árboles, postes y líneas eléctricas en zonas expuestas. Los servicios meteorológicos no descartan incluso tornados aislados en partes del Big Bend de Florida, una amenaza adicional que suele aparecer en tormentas tropicales con bandas organizadas y mucho contenido de humedad.

Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios, no acercarse a playas o muelles por el riesgo de resacas peligrosas y seguir los reportes locales, sobre todo en áreas bajas o con drenaje limitado. Aunque por ahora no se habla de una amenaza generalizada de gran escala, los expertos advierten que el peligro real está en las inundaciones localizadas, el viento sostenido y la posibilidad de que Bertha cambie de intensidad o trayectoria en cuestión de horas.