Todo comenzó el 11 de octubre, cuando la página de Facebook BoxeoCubano difundió un clip de apenas 17 segundos en el que una persona identificada como Félix Savón aparece junto a un contenedor de basura. Al ser cuestionado por quien graba desde un automóvil, el exboxeador responde: «Recogiendo comida. Comida para comer». Las imágenes superaron el millón de reproducciones en menos de 24 horas y generaron una ola de reacciones dentro y fuera de Cuba. Algunos internautas dudaron de la autenticidad del material o afirmaron que Savón podría estar recogiendo alimentos para animales, pero el propio humorista Limay Blanco confirmó después el encuentro con el expugil y la difícil situación en la que se encontraba.
Blanco, vinculado al ministerio cristiano Cristo Cambia Vidas, buscó a Savón y le entregó una caja con arroz, espaguetis, aceite, leche en polvo, frijoles y pollo, además de dinero en efectivo. En el video publicado por el humorista se observa el abrazo entre ambos y la entrega de una Biblia, junto con la promesa de ayudarle también con artículos para el hogar. «Yo sé que a muchos no les va a gustar ese video, pero lo hago para los cristianos. Haya hecho lo que haya hecho esa persona, ayúdalo y sigue tu camino», declaró Blanco al final de la grabación. Durante la conversación, el comediante también le preguntó si contaba con cocina y refrigerador, y se ofreció a gestionarle una olla.
La imagen del exboxeador rebuscando comida contrasta con una de las carreras más brillantes del boxeo amateur mundial. Savón, de 59 años, ganó tres medallas de oro olímpicas consecutivas en Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000, y conquistó seis títulos mundiales entre 1986 y 1997, una marca que solo él ha logrado de forma consecutiva. El Comité Olímpico Internacional lo reconoce como uno de los tres boxeadores que han alcanzado tres oros olímpicos, junto a Teófilo Stevenson y el húngaro László Papp. A pesar de recibir ofertas para competir como profesional —incluida, según medios, una posible pelea contra Mike Tyson—, Savón nunca pudo dar ese salto porque Cuba no permitía entonces el paso de sus atletas al boxeo rentado.olympics+1
La trayectoria posterior del excampeón también forma parte de la conversación pública. En 2018 fue detenido tras una denuncia por abuso sexual contra un menor de 12 años; las autoridades cubanas nunca hicieron públicos los detalles del juicio ni la sentencia, mientras que medios independientes reportaron una condena cercana a 11 años, dato no confirmado oficialmente. Savón cumplió cerca de seis años de prisión y salió en libertad condicional a finales de 2024. A menos de dos años de recuperar la libertad, el video viral lo muestra en una aparente situación de extrema precariedad, lo que ha provocado preguntas sobre su acceso a ingresos, alimentos y apoyo institucional.
El caso reavivó además el debate sobre el destino de otras glorias deportivas cubanas. El ajedrecista Lázaro Bruzón, que emigró en 2018, escribió: «Todos los deportistas fueron cifras útiles mientras producíamos resultados», y describió al sistema como una estructura que «recicla personas, exprime almas y descarta» a quienes ya no sirven. Se han documentado situaciones similares en otros exboxeadores: Gaspar Casamayor fue visto pidiendo dinero en Santiago de Cuba, Bernardo Comas vive con demencia senil y una jubilación de 8,000 pesos mensuales, y Félix Lemus trabaja la tierra con ingresos que rondan los 3,000 pesos. El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) ha negado una desatención generalizada, pero la ausencia de una respuesta pública sobre el caso de Savón mantiene abierta la pregunta: ¿qué apoyo real reciben los campeones cuando las medallas dejan de servir a la propaganda?
