¿Por qué aumentó la incomunicación en las cárceles cubanas durante septiembre?
El informe mensual de Cubalex, publicado el 13 de octubre, afirma que la incomunicación de personas privadas de libertad alcanzó en septiembre su nivel más alto del año. La organización señala que familiares de reclusos permanecieron cerca de una semana sin poder contactarlos y sin recibir noticias sobre su estado o paradero. Según el documento, esa situación ocurrió en decenas de centros penitenciarios después de protestas internas. Cubalex también reporta que algunos internos realizaron huelgas de hambre y de sed como forma de protesta. La cifra no permite saber, por sí sola, cuántas personas estuvieron incomunicadas ni qué medidas fueron adoptadas en cada prisión.
El reporte documenta 298 eventos represivos en septiembre y afirma que casi la mitad afectó a personas privadas de libertad. La organización también registra 79 violaciones de derechos y cuatro muertes bajo custodia durante ese mes. La Habana concentró el 38% de los episodios, seguida por Camagüey con el 15% y Santiago de Cuba con el 6%. Cubalex destaca a Camagüey por la cantidad de incidentes notificados en una prisión de esa provincia. La entidad aclara que la ausencia de datos en la Isla de la Juventud no significa necesariamente que no ocurrieran hechos, sino que podría deberse a un subregistro.

El informe compara septiembre con agosto y observa un cambio en la relación entre protestas y represión. En agosto se registraron 94 protestas públicas, mientras que en septiembre la cifra bajó a 35, una reducción del 63%. Sin embargo, los eventos represivos y el número de víctimas aumentaron ligeramente respecto al mes anterior. Cubalex advierte que sus datos no permiten establecer por sí solos las causas de esa disminución. La organización sostiene que «se registraron menos protestas públicas, mientras los eventos represivos y el número de víctimas aumentaron levemente respecto a agosto».
Las manifestaciones documentadas incluyeron carteles, pintadas, bloqueos de calles, cacerolazos y quema de basura. La Habana concentró 15 de las 35 protestas; Santiago de Cuba registró cinco y Villa Clara y Holguín, cuatro cada una. Cubalex vincula los reclamos con la falta de servicios básicos, en un contexto de apagones, escasez de alimentos y medicamentos, salarios impagos, inflación y depreciación del peso cubano. El informe también menciona el inicio del ciclo escolar con carencias materiales. Ese conjunto de factores permite entender que las demandas no se limitaron a consignas políticas, sino que incluyeron problemas cotidianos de acceso a servicios públicos.

La situación en las prisiones ocupa un lugar central en el análisis de septiembre. Cubalex afirma que la represión se concentró en los centros de reclusión y que las protestas internas fueron una de las expresiones más visibles del malestar. La organización sostiene que las medidas afectaron en proporciones similares a integrantes de la sociedad civil independiente y a personas sin vínculos con grupos opositores. Esa observación sugiere, según la entidad, que las acciones de control no se limitaron a activistas identificados. Sin embargo, el informe disponible no publica la lista de centros, los nombres de los afectados ni las respuestas institucionales recibidas.
Los antecedentes del propio monitoreo muestran una tendencia de aumento durante 2026. En el primer semestre, Cubalex documentó 1.894 eventos que implicaron violaciones de derechos humanos, un incremento del 48% respecto al semestre anterior. La organización también contabilizó 39 casos de muertes potencialmente ilícitas, con 42 víctimas mortales. En julio registró 388 eventos represivos y tres muertes bajo custodia, mientras que en agosto reportó 280 eventos, 543 incidentes de hostigamiento y cinco muertes bajo custodia. Esos datos provienen de una organización no gubernamental y deben contrastarse con fuentes oficiales, pero permiten seguir la evolución de los patrones denunciados.
El contexto social descrito por Cubalex coincide con informaciones de EFE sobre protestas frecuentes por electricidad, agua y alimentos. La agencia reportó que, cinco años después del 11 de julio de 2021, continúan las movilizaciones cotidianas, principalmente en La Habana, y que el Observatorio Cubano de Derechos Humanos contabilizó al menos 1.949 acciones represivas en el primer semestre. También citó a Laritza Diversent, directora de Cubalex, quien afirmó que desde el 11J «la población civil cubana no ha dejado de salir a la calle» a protestar. La pregunta que deja el informe de septiembre es si la mayor incomunicación penitenciaria fue una medida temporal de seguridad o parte de un patrón más amplio de restricción del contacto familiar.
