El presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió que Moscú podría recurrir a “todos los tipos de armas” disponibles si Kaliningrado, el enclave ruso situado entre Polonia y Lituania, fuera atacado de forma directa. La declaración fue hecha el 1 de octubre durante la sesión plenaria del Club de Debate Valdái, celebrada en Moscú. Putin sostuvo que Rusia no tiene intención de atacar países europeos, pero afirmó que respondería si enfrentara una agresión contra su territorio. Sus palabras han sido interpretadas como una advertencia dirigida a la OTAN, alianza militar de la que forman parte Polonia y Lituania.
Kaliningrado tiene una posición estratégica en el mar Báltico. Aunque pertenece a Rusia, no tiene frontera terrestre con el resto del país: limita con Polonia al sur y con Lituania al norte y al este. Ambos Estados son miembros de la OTAN y de la Unión Europea. La región alberga instalaciones de la Flota rusa del Báltico y sistemas militares, incluidos misiles Iskander con capacidad nuclear. Por su ubicación, cualquier crisis relacionada con el tránsito terrestre, marítimo o aéreo hacia Kaliningrado puede adquirir rápidamente una dimensión regional y elevar la tensión entre Moscú y la alianza occidental.

Durante su intervención, Putin habló de un “momento peligroso” para el mundo y acusó a Occidente de impulsar una escalada en lugar de reducir el conflicto. Al ser consultado sobre una posible guerra entre Rusia y la OTAN, dijo que su postura no era una amenaza, sino una respuesta a lo que Moscú considera intentos de intimidación. “Si se produce un ataque directo contra la Federación Rusa, en este caso contra Kaliningrado y quizás otros territorios, la cuestión de usar todas las armas a disposición de nuestro país aparecerá inevitablemente”, afirmó. Putin no detalló qué tipo de armamento sería empleado.

El mandatario ruso también rechazó que Moscú tenga planes de ofensiva contra Europa, incluso en los próximos años. Esa afirmación contrasta con las advertencias de gobiernos europeos y de la OTAN sobre la actividad militar rusa, en un contexto marcado por la continuidad de la guerra iniciada por la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022. La declaración de Putin se conoció pocos días después de que representaciones diplomáticas rusas advirtieran que un eventual intento de aislar Kaliningrado tendría consecuencias graves. Al 2 de octubre, no se había informado de un ataque contra el enclave ni de un cambio operativo oficial de la OTAN.

Las amenazas nucleares de líderes o autoridades estatales elevan el riesgo político, aunque no significan por sí mismas que un uso de armas nucleares sea inminente. Rusia posee uno de los mayores arsenales nucleares del mundo, y la doctrina oficial del país contempla la posibilidad de usar esas armas ante amenazas consideradas existenciales para el Estado. Para la comunidad internacional, estas declaraciones refuerzan la necesidad de evitar incidentes militares en el Báltico y mantener canales de comunicación. Reuters, CNN, Euronews, ABC News, Bloomberg y medios europeos difundieron las declaraciones y el contexto estratégico de la advertencia.
