El caso financiero que durante años ha mantenido al Manchester City bajo investigación entró en una nueva etapa después de que una Comisión independiente determinara que el club incurrió en la gran mayoría de las infracciones que le atribuía la Premier League. La liga informó oficialmente el 29 de septiembre que la Comisión encontró al City culpable de todos los cargos relacionados con graves incumplimientos de sus reglas financieras durante nueve temporadas, entre 2009/10 y 2017/18, además de la mayoría de las acusaciones relacionadas con su falta de cooperación durante la investigación. Los reportes sobre la decisión señalan que el club fue declarado culpable de 114 de las 115 acusaciones planteadas en este proceso, aunque todavía queda por definir la sanción correspondiente y la institución tiene derecho a recurrir el fallo. La Premier League calificó el expediente como el caso disciplinario más importante de su historia, mientras que el director ejecutivo Richard Masters sostuvo que la resolución establece, según la Comisión, los hechos ocurridos durante aquel período. Pero, con una apelación todavía sobre la mesa y sin una sanción definitiva, ¿hasta dónde llegará este proceso y qué consecuencias tendrá realmente para el Manchester City?
Las conclusiones de la Comisión se refieren a cuestiones financieras que van mucho más allá de una simple diferencia contable. De acuerdo con la Premier League, el City utilizó contratos comerciales considerados por la Comisión como acuerdos ficticios o simulados para aumentar artificialmente sus ingresos y reducir determinados costos, mientras que también presentó información financiera que, según el fallo, no reflejaba correctamente su situación ante auditores y organismos reguladores. La liga afirma además que estas estructuras permitieron alterar ingresos y gastos en una cantidad superior a 900 millones de libras durante el período investigado, con el objetivo de aparentar el cumplimiento de los límites financieros establecidos por las normas. La Comisión también concluyó que el club incumplió de manera significativa los límites de gasto de la Premier League y de la UEFA y que tres de las cuatro acusaciones relacionadas con su obligación de colaborar durante la investigación quedaron acreditadas. La investigación de la Premier League comenzó en diciembre de 2018, el expediente formal fue remitido a una Comisión independiente en febrero de 2023 y la audiencia terminó en diciembre de 2024 después de 42 días de sesiones, con miles de páginas de testimonios y documentos analizados.
La respuesta del Manchester City, sin embargo, permanece completamente enfrentada a las conclusiones de la Comisión. El club declaró después de la publicación del fallo que está “disappointed and surprised by the opinion” y reafirmó que considera que es inocente de las acusaciones formuladas por la Premier League. En su posición oficial, la entidad volvió a defender que posee “a comprehensive body of irrefutable evidence” para respaldar sus argumentos y anunció que recurrirá utilizando las vías previstas dentro del procedimiento. La Premier League confirmó que el City tiene hasta el 2 de octubre de 2026 para presentar su apelación y explicó que el órgano de apelación puede confirmar, modificar o dejar sin efecto las conclusiones de la Comisión, de acuerdo con las reglas que regulan estos procedimientos. Por eso, aunque el veredicto sobre las infracciones ya fue emitido, sería prematuro presentar como definitiva cualquier consecuencia deportiva, económica o institucional, porque la etapa de sanciones se desarrollará por separado y el resultado de la apelación todavía puede influir en el desenlace. ¿Podrá el City convencer al órgano de apelación de que existen errores materiales en la decisión o terminará consolidándose el fallo que acaba de sacudir al fútbol inglés?
En medio de esta disputa apareció Rodri, quien abandonó el Manchester City durante el verano para incorporarse al FC Barcelona, pero que mantiene una relación muy cercana con el club en el que pasó siete temporadas y ganó cuatro títulos de la Premier League. El centrocampista español fue preguntado por el caso durante una conferencia de prensa con la selección española y dejó clara su posición personal, aunque el expediente investigado corresponde principalmente a temporadas anteriores a su llegada al City en 2019. “I believe in the justice system and I believe in the innocence of the club”, afirmó Rodri, recordando además el procedimiento de 2020 en el que el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló una sanción de UEFA contra el Manchester City relacionada con otro caso financiero. El español explicó que dentro del club siempre recibió un mensaje de confianza en que no se había cometido ninguna irregularidad y añadió: “Until the moment they are proved wrong, we will believe the club”. Rodri también defendió los logros deportivos que consiguió durante su etapa en Manchester y sostuvo que el esfuerzo realizado por jugadores, entrenadores y trabajadores no puede reducirse simplemente a las acusaciones que ahora analiza la justicia deportiva. Sus palabras abren otra discusión: ¿debe separarse completamente el rendimiento conseguido dentro del campo de las decisiones financieras tomadas por una institución fuera de él?
El desenlace todavía puede tardar y será la siguiente fase del procedimiento la que determine qué impacto tendrá el fallo sobre el Manchester City. La Premier League ha explicado que la audiencia destinada a establecer las sanciones será independiente de la decisión sobre las infracciones y permanecerá bajo confidencialidad hasta que las reglas permitan publicar sus conclusiones. Entre las facultades disponibles para la Comisión aparecen multas, deducciones de puntos y otras sanciones deportivas, aunque ninguna de ellas ha sido impuesta todavía al City y cualquier especulación sobre una penalización concreta debe distinguirse del resultado oficial ya conocido. Reuters también ha señalado que el proceso de apelación podría prolongar durante meses la incertidumbre alrededor del club, mientras que el propio City sostiene que continuará defendiendo su posición en los procedimientos regulatorios y legales correspondientes. Al mismo tiempo, figuras vinculadas al club, entre ellas Pep Guardiola, han expresado públicamente su respaldo a la institución, mientras que las autoridades de la competición insisten en que ahora corresponde completar el procedimiento antes de establecer sus consecuencias finales. Así, el fútbol inglés queda ante una pregunta que todavía no tiene respuesta definitiva: ¿el veredicto de la Comisión será el punto final de una investigación de años o apenas el comienzo de una nueva batalla legal que puede extenderse mucho más?
